
Titular del partido:
- "Murray Towers gana fácil y sigue a la caza del líder"
Goles:
- 1-0 Blair (5') ; 2-0 Blair (43')
Espectadores:
- 25.000 espectadores.
Clima:
- 10º de temperatura. Despejado.
MVP:
- Best Blair (Murray Towers)
Comentario:
Muray Towers hizo bueno el pronóstico que se había dado para este encuentro y se llevó los tres puntos con una clara y cómoda victoria frente a un Kawasaki que había mejorado algo en su juego pero a quien los resultados no estaban favoreciendo para nada.
Los japoneses volvieron ayer a las andadas de la mediocridad que les caracterizó en las dos primeras jornadas y perdieron un partido en el que apenas llevaron peligro sobre el área contraria mientras que Murray Towers jugó cómodo todo el partido disfrutando de una más que aceptable circulación de balón en la zona de creación donde Blackman y Ambrose destacaron sobre manera y se erigieron en verdaderos estandartes del juego de su equipo.
Sin duda el hombre que ayer hizo honor a su nombre y fue declarado el mejor jugador del encuentro fue Best Blair que ya a los cinco minutos de juego anotó con facilidad y casi solo dentro del área el primer gol para Murray Towers que dejaba ya muy claro como iban a estar las cosas en la tarde noche de ayer.
Kawasaki nunca fue rival para un Murray Towers alegre y rápido en su juego que supo buscar profundidad en las bandas donde sus extremos superaron en todo momento a los defensores del equipo japonés.
Siempre estuvo patente el dominio local y la superioridad de los de Sky City que siguen con su buena marcha en el campeonato y se encuentran a un solo punto del líder.
A lo largo de todo el partido Murray Towers disfrutó de numerosísimas ocasiones de gol que bien pudieron haberle hecho terminar con un 5-0 ó un 6-0 en el marcador porque ayer Kawasaki no existió en ninguna de sus líneas y sus delanteros apenas si olieron el balón lo que hizo que Mayer, el meta local, viviera posiblemente el partido más tranquilo en lo que levamos de liga.
En la primera parte el conjunto de Amir Bassam tuvo ocasiones de todos los colores en las botas de Blair y Ebenezer pero faltó un puntito de suerte para rubricarlas y poco a poco los minutos iban pasando con el corto 1-0 en el marcador. Murray Towers estaba mereciendo mucho más y Kawasaki casi encontraba en el marcador un mal menor que no tapa en absoluto las vergüenzas defensivas de su equipo.
Muy lejos parece quedar ya la macha de la semana pasada ante Naha Bears porque ayer además de tener un porcentaje casi escandalosamente bajo de posesión de balón.
Hasta el minuto 42 no llegó el segundo gol de los locales obra de nuevo de un gran Blair que desmarcado de sus defensores aprovechó un pase de su pareja Ebenezer para batir por bajo a Magayashi y poner a su equipo con 2-0 en el marcador y la sensación de que el partido podía acabar en una dolorosa goleada para los verdinegros.
Al descanso se llegó con un 2-0 que reflejaba bien a las claras lo que había sido el partido en la primera parte. Un dominio constante de Murray Towers que jugaba a placer ante un Kawasaki dormido y tímido que apenas si era capaz de pasar de la línea del medio campo y dar tres toques seguidos.
El entrenador japonés Watanabe quisó dar la cara a pesar del temporal y retiró a un defensa para dar entrada al delantero Natoguchi pero ni con esas Kawasaki mejoró. Es cierto que el equipo tocó algo más el balón y se acercó ligeramente sobre el marco de Mayer pero ayer Murray Towers no estaba por la labor de ceder ni un solo palmo de terreno a su rival y los locales taparon bien su retaguardia y salieron con mucho peligro desde atrás.
Murray Towers rayó ayer a un muy buen nivel en todas sus líneas. Kellinger jugó un gran partido en defensa y no dio ni una sola opción a N'Gome que pasó completamente desapercibido. En el medio campo los hombres de la creación de los Towers controlaron en todo momento los huecos entre líneas y tocaron con mucho peligro y acierto cada balón que llegaba a sus inmediaciones y en el ataque, cuando no brilla Ebenezer lo hacer Blair y viceversa. Esta pareja atacante es letal. Una de las mejores de todo el campeonato, sin lugar a dudas.
El segundo tiempo fue un festival de juego local que hizo divertirse a la gente que abarrotaba las gradas del Nuevo Estadio pero que no se tradujo en goles por puro milagro y suerte para Kawasaki que todo lo que pudo hacer fue un remate de cabeza al saque de un córner que Himura mandó a las nubes.
Nada más que contar. No hubo otra historia que la relatada. Un equipo que dominó sobresalió y ganó el partido con claridad aunque quizás con menos goles de los esperados y otro equipo que se llevó su merecido por dedicarse a vagabundear en la mediocridad y la vulgaridad, sin sensación de nada y con las ideas más negras que las manchas de chapapote. Mucho tiene que mejorar Kawasaki pero ahora ya en serio si quiere terminar la liga no ya arriba, sino en una posición tranquila.
Por su parte Murray Towers que sigue completamente metido de lleno en la lucha por el puesto de líder y se sitúa segundo a un punto del Olympic de Kelpie. Los de Kelpie van a tener que trabajar mucho porque Murray Towers parece que viene pisando fuerte y al menor descuido los de Assam asaltarán el poder.

Titular del partido:
- "Yokohama se engancha a la lucha por el liderato"
Goles:
- 1-0 Bermúdez (54') ; 2-0 Kazogu (76')
Espectadores:
- 80.000 espectadores.
Clima:
- 16º de temperatura. Despejado.
MVP:
- Satori Kazogu (Yokohama '05 HSV)
Comentario:
¿Quién se lo iba a decir a Yokohama después de que terminara el primer partido?. ¿Quién le iba a decir que cuatro partidos después el equipo que empezó dando sensación de inexperiencia e ingenuidad se iba a encontrar cuarto y a tres puntos del líder?.
Ayer Yokohama cosechó su tercera victoria en cinco encuentros y es que en su estadio los nipones juegan cada vez mejor y se muestran terriblemente efectivos tanto en defensa como en ataque donde parece que sus delanteros empiezan a ver gol cada vez con más claridad.
La víctima que ayer salió derrotada del campo de Saitama no era otra que el farolillo rojo de la clasificación, el Sonic F.C. que llegaba con el cartel de víctima propiciatoria para llevarse otra derrota que sumar a su mal comienzo que parece no tener fin.
Y así fue, aunque todo hay que decirlo a Yokohama le costó abrir la lata del gol. Casi una hora tardaron los azules en marcar el primer tanto ante una cerradísima defensa de Sonic que salió descaradamente a por el empate y trató de llevar peligro en las contras.
El hombre referente en Yokohama, el joven Jukahara, tomó inmediatamente las riendas de su equipo en el centro del campo ayudado por sus compañeros de línea tomó posesión del esférico para lanzar a Yokohama al ataque desde el primer minuto siempre tocando con cordura los balones que recibía y también por medio de un lanzamiento de falta que lanzado magistralmente por el japonés fue a estrellarse contra el larguero. Este chaval es una verdadera joya de la cantera y se está convirtiendo jornada a jornada en el líder natural que necesita
el equipo para seguir luchando por la zona alta.
Sonic sigue incomprensiblemente negado en todos los aspectos de su juego y aunque ayer dio la cara en la primera parte aplicando un cerrojo de catón sobre su portería que Yokohama no fue capaz de perforar, el otro equipo de Sky City daba la sensación de que tarde o temprano empezaría a recoger balones desde el fondo de la portería.
Ehrlich y Koenig, delanteros del Sonic, jamás dieron el más mínimo peligro en ataque y se desfondaron corriendo de un lado para otro persiguiendo balones largos y lejanos de los que apenas si podían seguir la estela. Mientras Yokohama tenía las ideas claras y ante la escasa oposición en el centro del campo del rival tocaba y tocaba sin descanso dominando el juego aunque bien es cierto que cuando se internaban en la línea de tres cuartos el sistema defensivo de Sonic encendía la señal de alarma, apretaba los dientes y abortaba los intentos de
ataque japoneses.
Durante los primeros cuarenta y cinco minutos Yokohama lo intentó todo pero una y otra vez se estrellaba contra el entramado defensivo del Sonic que se empleaba a fondo y no dudaba en meter la pierna para cortar todo
amago de juego de los locales.
Jukahara se infló a meter balones en profundidad y a llevarlos en carrera personal pero nada. La defensa del Sonic, consciente de sus carencias decidió agruparse y defender y defender sin descanso para neutralizar el juego ofensivo de Yokohama aunque la salida a la contra ya era otra cosa, a la hora de pensar en atacar a Sonic se le bajaban las persianas y no había manera. La defensa de Yokohama vivía muy tranquila recuperando balones sin peligro.
Tras el descanso, el equipo de Van der As optó por ese viejo criterio de ensanchar el campo para abrir defensas pobladas y la cosa funcionó a las mil maravillas. por bandas el holandés Der Rooije y su compañero Okada adelantaron su posición por bandas y obligaron a la defensa de Sonic a abrirse en exceso mientras los desmarques de Bermúdez y Kazogu iban generando espacios por los que meter el balón.
Ese fue el principio del fin para el Sonic que parecía entregado a la defensa a ultranza de su portería. En el minuto 54 cuando el público comenzaba a sentirse algo impaciente el argentino Bermúdez aprovechó un pase al hueco obra de Jukahara y apenas cuatro pasos dentro del área soltó un fuerte disparo a media altura que Erickson llehó a tocar, pero no lo suficiente como para impedir que el balón acabase alojándose en el fondo de la portería.
Por fin Yokohama podía sonreir aliviado. Su buen juego y su dominio estaban dando sus frutos y ahora si se podía decir que las cosas estaban en su cauce. Sonic se encontró con la necesidad de tener que cambiar de chip. Trabajando al 100% en labores defensivas, el gol de Yokohama obligaba a salir para adelante y la cosa parecía misión imposible. Además Jukahara constituía un verdero peligro a la hora de buscar huecos en la defensa. Todo fueron dudas para los de Sky City que no tenían otro remedio que echarse para adelante para intentar buscar la igualada con el riesgo de dejar espacios atrás que Yokohama podría aprovechar para matar el partido.
Y así fue. Sonic optó por salir de su cueva y tratar de plantar cara ante el Yokohama. Pero los japoneses estaban ya demasiado bien asentados sobre el terreno de juego como para permitir que ya tan avanzado el partido Sonic fuera a tener alternativas para la remontada.
A falta de quince minutos para el final llegó la sentencia. Sonic pierde un balón en la zona de tres cuartos de su ataque que es recuperado por Togusa que dejó a su compañero Jukahara que pusó un balón profundo perfecto para la carrera de el holandés Der Rooije que superando a su marcardor ganó la línea de fondo y sirvió un pase de la muerte para que Satori Kazogu marcase un golazo de media chilena que fusiló a Erickson.
Un 2-0 justo que premiaba a Yokohama por todo el beneplácito y la generosidad de su fútbol ofensivo y su sabia estrategia de ataque y un castigo duro, muy duro para un Sonic que sigue último de la clasificación con cinco de cinco en derrotas en lo que llevamos de temporada. Es un bagaje pésimo y que alumbra un futuro oscuro para los de Sky City que ven como su vecino pobre se encuentra segundo en la clasificación mientras el teórico equipo grande sigue metido en el pozo y sin visos de cambio.
Con esta victoria, Yokohama se aupa al cuarto puesto con 10 puntos y a sólo tres del Olympic. Está por ver como los japoneses responden ante el vértigo de las alturas. El primer test, el próximo domingo ante el quinto, el Akahemus. Un partido muy difícil.

Titular del partido:
- "El Glope recupera la alegría y PGA se lamenta"
Goles:
- 1-0 Ragusho (15') ; 1-1 Torino (30') ; 2-1 Ragusho (34') ; 3-1 Kahosuko (78') ;
3-2 Oigres (pen 86')
Espectadores:
- 19.950 espectadores.
Clima:
- 10º de temperatura. Despejado.
MVP:
- Vofume Ragusho (Glope Lorim)
Comentario:
Glope está que lo tira. Este podría ser el titular no oficial del encuentro y en general del buen momento de forma que atraviesa el equipo de Lorim que ha conseguido remontar un mal inicio de liga y alcanzar posiciones muy cómodas en la clasificación.
Ayer consiguieron con buen juego y goles superar a un equipo rocoso como el PGA de Kelpie que realmente jugó bien y mostró buenas manera en todo momento e incluso apretó el marcador hasta el punto de que ayer pudo ganar cualquiera, pero los del Glope salieron a divertirse y a fe que lo lograron.
Un cuarto de hora tardó en inaugurarse el festival de goles y lo hizo el mejor del partido, el delantero Vofume Ragusho que con un espectacular remate de cabeza en plancha conseguía poner a su equipo por delante.
Parecía que a Glope le costaba marcar. Lo parecía. Ayer se llenaron de gol y con ello consiguieron una victoria muy importante que les hace recuperar la confianza en su estadio donde ya suman dos victorias y lo que es más importante. Han encontrado un nivel de juego del que si se pueden esperar muy buenas cosas
para los muchachos de Klacovik Gusha.
PGA no se arredró y plantó cara en todo momento tratando de poner empuje y velocidad con lo que enzarzarse en un intercambio de golpes en el que obtener algo meritorio y recuperar la tempranera desventaja. El público de Lorim sufrió de lo lindo ayer pero también se divirtió y de lo lindo porque los dos equipos deleitaron con un juego que si bien no siempre fue brillante si que tuvo una enorme intensidad y tensión.
A la media de juego el PGA respondió al golpe inicial de los locales con un buen tanto obra del medio campista italiano Torino que en jugada personal se internó en el área y disparó arriba pegado a la escuadra para conseguir el empate.
A la vista del juego de ambos equipos y de su entrega y valor la cosa parecía justa pues los méritos de ambos estaban siendo parejos pero no en vano siempre elegimos un jugador como el mejor del partido y ese no fue otro que Ragusho quien cuatro minutos después del empate visitante peleó un balón con la defensa de Kelpie que consiguió llevarse por fuerza y colocar en la portería tras sortear la salida del portero del PGA.
Ragusho fue ayer un auténtico portento de fuerza y lucha con un derroche físico y un par de goles de auténtico ratón de área de esos que siempre están preparados para estar en el momento justo en el lugar indicado. Glope otra vez por delante. Divirtiendo y jugando de manera aceptable y desde luego buscando sin descanso la portería contraria.
PGA no es un equipo manco precisamente y de eso sabe mucho su jugador más destacado, el delantero Kolp quien dispuso justo antes del descanso de un par de ocasiones que no pudo culminar por el aciero de sus marcadores que le impidieron conseguir de nuevo el empate para su equipo.
Todo un recital de voluntad y ganas por los dos bandos que fue premiado con una tremenda ovación del público en la retirada a vestuarios. Lo que nos hace preguntarnos si también habría habido ovación si los que se hubieran marchado con ventaja al descanso hubieran sido los jugadores del PGA. En cualquier caso, chapeau para la afición de Glope Lorim que sabe lo que es sufrir pero también sabe disfrutar de las victorias.
Lo que suele ocurrir en estos casos es que un esfuerzo de semejante magnitud acaba por pasar factura en la segunda parte y siempre se suele ver un claro bajón en el nivel de juego y en la intensidad del partido.
Pero ayer no fue así. Glope siempre tuvo claro que la única vía para ganar un partido es el gol y PGA es un equipo canchero por excelencia de esos que juega y también deja jugar con lo que también el segundo tiempo del encuentro fue un verdadero regalo para la vista.
De nuevo llegaron las ocasiones. PGA subió el tono y se puso el cuchillo entre los dientes, no en vano era el equipo que iba por debajo. Glope acrecentó su nivel de esfuerzo defensivo pero siempre tuvo mucho peligro en las botas de Ragusho que fue un quebradero de cabeza para la zaga del PGA.
Hasta el minuto 78 no llegó de nuevo el gol que en la segunda mitad si se hizo esperar. A estas alturas de partido si se apreciaba que los dos equipos estaban un poco escasos de gasolina por el tremendo desgaste pero los cambios realizados por los dos entrenadores habían aportado un plus de oxígeno a sus equipos que les permitieron llegar al final mostrando las mismas ganas que en el minuto 1.
Como decíamos fue el minuto 78 el minuto en el que Glope volvió a saltar la banca de la suerte anotando el tercer tanto que hacía buena su lucha constante y su entrega. Kahosuko fue el encargado de marcar al lanzamiento de una falta que en semifallo consiguió rematar para sorprender a Nadabar y sentenciar el
partido. El estadio se vino abajo. En cuatro jornadas Gloep había pasado de perder dolorosamente con NY en su estadio por 0-3 a ganar jugando con brillantez de PGA 3-1.
Pero el partido no estaba acabado ni mucho menos. PGA no tiró la toalla en ningún momento y a falta de cinco minutos para el final, con el equipo kelpiano completamente volcado sobre el marco de Ruson se produjo un penalti claro sobre Odibihopro obra del zaguero Satona que le agarró derribándole e impiendo
que chutara a portería. El penalti se encargó de transformarlo con comodidad el ruso Oigres.
Quedaban cinco minutos e 'in extremis' PGA volvía a enchufarse al partido producto de su negativa a aceptar la derrota. De nuevo tocaba sufrir en el bando local. Ahora PGA vivía volcado en ataque y Glope tenía la luz de la reserva encendida y el equipo demasiado atrás como para empezar a correr de nuevo hacia delante.
Al final de encuentro, PGA se encontró a si mismo embotellando en su área al equipo de Lorim y muriendo arriba como lo hacen los buenos, mientras la afición local estallaba en un grito unánime de alegría y satisfacción por el enorme triunfo conseguido que permite al equipo salir de terreno pelgroso a costa de un PGA que al final no obtuvo el premio deseado y se fue de vacío, tanto físicamente como en el marcador, a pesar de poner toda la carne en el asador para conseguir tres puntos que de nuevo les habrían puesto en el camino de la zona alta.