
Titular del partido:
- "Sushi indigesto"
Goles:
- 0-1 N'Gome (6'); 0-2 N'Gome (67')
Espectadores:
- 82.500 espectadores.
Clima:
- 15º de temperatura. Nublado.
MVP:
- Harasi Nobunaga (Kawasaki Shori)
Comentario:
Está claro que a PGA no le sienta bien el menú japonés. Jornada redonda para los equipos de Yokohama con un HSV que alcanza el liderato y un Kawasaki que ayer consiguió una victoria completamente inesperada ante un rival incómodo y peligroso pero que no carburó en la tarde noche de ayer.
Kawasaki se presentaba como un caramelo para los de Kelpie pero la primera regla de de la lógica en el fútbol dice que en el fútbol no hay lógica y los japoneses hicieron buena dicha lógica.
A los seis minutos de juego el camerunés N'Gome aprovechó un fallo defensivo de los locales para poner a su equipo por delante dejando frío y mudo a todo el PGA Stadium que no daba crédito a lo que estaba viendo.
Kawasaki entró en su dinámica habitual. El equipo se adelanta en el marcador y después el paso de los minutos y su vocación defensiva acaban por hacerle sucumbir ante los rivales. Pero ayer no fue el caso y no porque los nipones jugasen su mejor encuentro sino porque el PGA no fue capaz de mostrar coordinación en sus líneas y su juego parecía estar afectado por algún engranaje
que no funcionaba con claridad.
La fluidez habitual de los de Kelpie no existió y a Kawasaki, un equipo habitualmente flojo en defensa no le supuso un enorme esfuerzo frenar las acometidas locales. De hecho casi podríamos afirmar que la defensa verdinegra vivió tranquila a lo largo del encuentro salvo honrosas excepciones que hicieron que el PGA pudiera dar la vuelta a las cosas.
Mientras el PGA se atascaba y no conectaba con la línea de ataque Kawasaki se dedicaba a vivir de rentar y tratar de buscar contragolpes peligrosos para la velocidad de N'Gome e Himura.
Y la cosa le salió bien a Kawasaki. En el minuto 69 de nuevo N'Gome, muy bien ayer, ganó por velocidad a sus marcadores y soltó un chut cruzado que descolocó por completo a Nadabar y sirvió para que se congelasen aún más los ya fríos ánimos de una afición que veía como los minutos pasaban sin que su equipo pudiera reaccionar con peligro.
Kawasaki logró una victoria que le hace revivir y para en seco su caída libre hacia el último puesto. Sus diez puntos comprimen aún más la zona baja y le permiten soñar con salir del pozo. Desde el 7º puesto hacia abajo nadie está a salvo.
Mientras PGA que llevaba una buena racha de partidos ve frenado en seco su avance y ahora encabeza el pelotón de cola. A pesar de estar séptimo los de Kelpie no pueden dormirse en los laureles porque están a tres puntos de la zona baja. Así pues cuidado porque la situación es resbaladiza.

Titular del partido:
- "El olympic sigue imparable"
Goles:
- 1-0 Aenarion (33'); 2-0 Di Monte (69')
Espectadores:
- 100.000 espectadores.
Clima:
- 15º de temperatura. Nublado.
MVP:
- Mario Pescara (Olympic de Kelpie)
Comentario:
El Olympic se mantiene en lo alto y lo hace ganando bien a costa de un Naha Bears en el que sus estrellas, empezando por el francés Doirennes, parecen haberse esfumado porque el equipo lleva ya varios encuentros en los que no levanta cabeza y su juego parece haber perdido el norte.
No parecía el encuentro de ayer el mejor para que Naha iniciase su particular remontada y desde luego el Olympic hizo bueno le pronóstico. Los de Kelpie fueron mejores a lo largo de todo el encuentro y aunque el resultado se antoja corto, la victoria es lo que vale para seguir codo con codo en la particular lucha con Yokohama por el liderato.
Pero esta victoria sirve para mucho más, los tres puntos permiten a Olympic alzar el vuelo y despegarse de sus más inmediatos perseguidores.
Mientras Naha cae en picado y se coloca a las puertas de la zona baja empatado a puntos con Sonic y Kawasaki.
El partido resultó entretenido con un Olympic que salió desde el inicio en busca de una victoria que apenas tardó media hora en empezar a fraguarse. Posiblemente el mejor defensa del campeonato, Malekith Aenarion, remató un córner de manera contundente al fondo de la red poniendo al Olympic en
franquía y haciendo bueno el dominio local.
Naha que había tratado de despejar sus dudas y vencer sus propios miedos no se arrugó y jugó con soltura hasta el primer gol momento en el cual terminaron por fundírsele los plomos. El juego del Olympic, arrollador y dominante, no dio apenas opción a que los de Aegis Chasma pudiera remontar un 1-0 que a ojos de los visitantes parecía presentarse como un auténtico abismo de distancia.
El Olympic pasó tras el gol a controlar la situación por completo mientras Naha se dejó llevar por la corriente y perdió por completo el sentido de la orientación en su juego resultando imposible la conexión con el ataque y mostrando serios problemas en defensa donde el Olympic hizo verdaderos estragos.
El segundo tiempo se inició como finalizó el primero, con el Olympic en tromba y mostrando un fútbol invencible y con el Naha a verlas venir atrincherado a duras penas en su zona defensiva de la que apenas si conseguía salir para desgracia de sus delanteros.
En el minuto 69 el mediocampista Di Monte remató la faena consiguiendo un bello gol de media volea en un centro al área que se coló por la escuadra de la portería de Tofuk poniendo el 2-0 y mucha más tierra de por medio.
Nunca un resultado relativamente corto como es un 2-0 sirvió para reflejar una enorme diferencia entre dos conjuntos que viven historias completamente opuestas a pesar de un inicio semejante. A Naha le pareció en todo momento imposible tratar de remontar el resultado y con razón. El Olympic es un auténtico aluvión en su estadio y ganar en Kelpie es una auténtica misión imposible.

Titular del partido:
- "Duelo de locos por todo lo bajo"
Goles:
- 0-1 Muvime (3'); 1-1 Ehrlich (5'); 2-1 Diangelo (13'); 2-2 Pobitas (18');
3-2 Salvadore (29'); 3-3 Mandru (pen 32')
Espectadores:
- 74.000 espectadores.
Clima:
- 19º de temperatura. Despejado.
MVP:
- Burger Ehrlich (Sonic F.C.)
Comentario:
El último encuentro de la jornada fue una verdadera locura. La verdad es que a primera vista y tal y como están las cosas en la CSC Liga un Sonic - Masae puede no llamar excesivamente la atención considerando donde se encuentran ambos equipos pero es que cuando dos conjuntos pelean como jabatos por salir de abajo pasan cosas como las de ayer.
En lo que llevamos de liga no se había visto media hora como la de ayer. Seis goles seis se marcaron en un período de juego de infarto y escándalo en el que tanto locales como visitantes dejaron auténticos retazos de juego para la galería y además deleitaron con un fútbol completamente desprovisto del yugo de la mediocridad que afloró tras el delirante comienzo.
A los tres minutos Muvime adelantó al Masae en una gran jugada de conjunto que el medio centro culminó tras un pase de la muerte. El rápido 0-1 desató la ira de los espectadores que apenas se encontraban en medio de su enfado y su pitada cuando Sonic empató. A los dos minutos del gol visitante, Ehrlich igualaba la contienda para su equipo y los pitos se transformaban en alegría y alborozo.
Pero la cosa no quedó ahí. A los 13 minutos de juego Diangelo anotó una falta magistralmente lanzada a la escuadra que adelantó a Sonic e hizo caerse el estadio. La fulgurante reacción de Sonic podía hacer presagiar que el partido se decantaría del lado local perono fue así.
A los cinco minutos, en el 18, Pobitas, el mejor de Masae remató un pase de su compañero Tato para igualar de nuevo el encuentro. Masae no estaba por la labor de ver otra derrota en su casillero y quiso poner las cosas claras. Si Sonic quería ganar tendría que pelear mucho.
El 2-2 no serenó los ánimos de ninguno de los dos equipos que siguieron en su particular intercambio de golpes hasta que en el minuto 29 Cheche Salvadore volvió a adelantar al Sonic. En un partido que ya para entonces parecía haber perdido por completo la cabeza, de nuevo Sonic volvía a sonreir.
Claro que visto lo visto bien cabría esperar que la alegría durase poco. Y así fue.
Minuto 32 y caída en el área del joven delantero del Masae Tato. El árbitro no lo duda y desafiando a todos los elementos pita penalti. La furia se desató en la gradería y los ánimos se caldearon.
Varios jugadores se encarzaron en un intercambio de empujones que el colegiado saldó con tres tarjetas amarillas. Una lluvia de objetos por parte del público fue la respuesta a la decisión del árbitro.
Mandru fue el encargado de lanzar la pena máxima y puso otra vez el empate en el marcador. 3-3 cuando sólo se llevaban 32 minutos de juego. La cosa parecía completamente fuera de lugar sin embargo en el mejor momento, una decisión aparentemente rigurosa pero posteriormente correcta, el penalti existió, y los nervios hicieron acto de presencia en un encuentro que siguió caliente pero no por motivos futbolísticos.
La segunda parte fue un rosario de tanganas y juego interrumpido en el que cada decisión del colegiado resultaba discutida hasta el extremo sobre el césped y tremendamente protestada en la grada donde las iras encendidas del respetable fueron una constante en toda la segunda parte.
El penalti transformó el partido bajando el nivel por completo y los dos equipos se entregaron a la trifulca y a la pelea teniendo siempre al árbitro como protagonista. Al final el colegiado tuvo que abandonar el césped escoltado por los cuerpos de seguridad y hemos sabido que su salida del estadio no fue demasiado tranquila porque varias decenas de aficionados le esperaban para despedirle con insultos y gritos y algún que otro objeto.
Un partido que pudo haber sido una verdadera fiesta se convirtió en una verdadera pena. Y Sonic y Masae se repartieron los puntos de manera justa por méritos conseguidos. Ambos equipos siguen abajo pero el Sonic ya asoma claramente la cabeza y se acerca peligrosamente a varios equipos situados por encima mientras Masae se marcha con la sensación de haber podido conseguir más y de haberse quedado con un punto que no le saca de pobre pero le pone a cinco de la zona media baja y por tanto a tan solo dos partidos de la calma.