Ains cuanto tiempo sin actualizar mi historia en el foro, voy a ponerme a subir el primer capítulo cuanto antes para no dejarla aquí parada >_< Lo sientooooo
EDITO: Primer capítulo subido, el segundo lo tengo en mi blog pero prefiero no subirlo aqui porque hay menores de edad xDD (y me da corte también

) Así que a partir de ahora el orden de los capítulos de mi blog y el foro será distinto, espero que no haya problema.
Muchos besos y perdón por la tardanza, pero prefería dejar la historia en el final del relato que empezar y estar un mes entero sin actualizar el primer capítulo.
¡Gracias a todos por leer!
PD: Este capítulo se desarrolla en la época actual, pero como ya comenté habrá bastantes saltos al pasado, ya que éste cobra gran importancia en esta historia.
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CAPÍTULO I: NUEVA VIDA(Bridgeport, 23 Julio 2010)Tras semanas de viaje llegué a mi destino, preparada para empezar una nueva vida.
Me había costado mucho dar aquel paso, y debo admitir que estaba aterrorizada.
Cerré los ojos e inspiré con fuerza aquel aroma tan distinto al que estaba acostumbrada, la fragancia salada del mar mezclada con el humo de los coches, el olor de la libertad, de los sueños de tanta gente agrupada en metros de tierra alzada hasta casi rozar el cielo.
La ciudad de las estrellas. En un principio pensé que la llamaban así por la cantidad de personas famosas que vivían allí o que iban para buscar la fama, pero al abrir los ojos y ver aquellos edificios, tan altos y espectaculares, supe a qué se debía aquel nombre.
“El día que suba al más alto de ellos, podré tocar las estrellas”, pensé.
No tenía apenas dinero para sobrevivir, y mi escaso equipaje consistía en un par de mudas limpias y mis recuerdos (para mí lo más importante), junto con un periódico viejo en el que había marcada una dirección y una llave con el número 13 grabado.
Ya estaba cerca.

Me dirigí hacia el enorme puente que daba la bienvenida a la parte central de Bridgeport y sorteé como pude la gran cantidad de coches que pasaban a toda velocidad por mi lado mientras miraba asombrada cada detalle que llamaba mi atención (suerte tuve que en uno de mis despistes no me atropellasen).

Todo era tan distinto a Riverview…desde el modo en el que las personas caminaban siempre con prisas o vestían, hasta el color del cielo, que parecía estar siempre envuelto en una nube de niebla grisácea. Incluso de día las luces de los edificios y esos faroles de tres colores que llaman ¿semáforos? estaban siempre encendidos, iluminando sin cesar el lugar.

Cada paso que daba encontraba decenas de cosas que llamaban mi atención, por suerte la dirección que marcaba el periódico no estaba demasiado lejos de la entrada a la ciudad, aunque quedaba bastante alejada del centro, en un viejo edificio que al parecer estaban reformando.
Suspire aliviada al ver que la dirección era la correcta, al menos no había estado viajando a ciegas para nada.
Entré en el edificio y miré en los buzones buscando el número que marcaba la llave.

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Número 13 A, 13 B, 13 C…Había ocho buzones con el mismo número pero distintas letras, probé una a una hasta llegar a la “G”, con un pequeño click el buzón se abrió, dejando a la vista un manojo de llaves y una nota sucia y vieja.

No estaba firmada pero reconocería aquella caligrafía en cualquier sitio…
Nerviosa e ilusionada al mismo tiempo, cogí las llaves y me dirigí hacia el ascensor, donde ponía un cartel de “Averiado”.
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Perfecto, treces pisos nada más…No importaba, tampoco me había subido en demasiados ascensores en mi vida y no me daban mucha confianza.
Después de unos cuantos minutos y muchos, muchos escalones…llegué al último piso.

El piso era viejo, se notaba que llevaba muchos años abandonado. Deje las llaves sobre la mesita de la entrada y eche un vistazo.
Era un pequeño estudio con la cocina integrada en el salón, un baño y un dormitorio separado por un tabique sin cerrar. Tanto el baño como la cocina estaban nuevos, como si nadie los hubiese usado y se hubiesen instalado antes de abandonar el piso, una buena capa de polvo cubría todos los muebles pero lo poco que había se veía en buen estado.
http://img534.imageshack.us/img534/6493/i08v.jpgNada más entrar, una cajita de madera sobre la mesa del comedor llamó mi atención. En ésta había dos sobres cerrados, uno del tamaño de una carta y otro más grande.
Me senté y abrí el más pequeño.

Herald se había hecho cargo de mí cuando mi abuela murió y le quería como a un padre, aunque debo admitir que con el tiempo aquel cariño llegó a convertirse en algo más. Nunca llegué a decírselo, no tuve el valor y tampoco habría sido correcto, dadas las circunstancias…
Él estaba casado y tenía al menos treinta años más que yo, él era uno de los hombres más importantes e influyentes de Riverview, y yo no era nadie, tan sólo una niña por la cual se había sentido conmovido y con la que decidió cargar ya que nunca tuvo hijos.

Mirando aquella carta volví a sentirme terriblemente sola, y a pesar de estar acostumbrada a aquella sensación después de tanto tiempo no pude evitar las lágrimas que comenzaron a brotar de mis ojos.
Pero antes de seguir compadeciéndome a mí misma decidí abrir el otro sobre, que tal como había dicho contenía un montón de papeles que ni entendía y 10.000 simoleones que con lo que me quedaba hacían 10.234.

Lo guardé todo y me dirigí hacia el dormitorio, allí había una cama de hierro oxidado, una cómoda, dos maletas cerradas y una caja de mimbre con algunos utensilios de baño.

Las maletas contenían ropa de cama, toallas y ropa de mujer limpia más o menos de mi talla (¿de dónde la habría sacado? Dudaba que fuese de su esposa), olía a cerrado pero estaba impecable así que hice la cama y por el momento guardé lo poco que yo llevaba en las maletas, ya que la cómoda debía ir directa al vertedero.
Me puse la camisola de color azul que había llevado conmigo y me aseé un poco, debía limpiar toda la casa antes de vivir en ella pero estaba agotada, el viaje había sido demasiado largo y duro, y ni siquiera me quedaban fuerzas para comer algo, a pesar de que tenía el estómago vacío desde hacía dos días.
Antes de acostarme colgué algunos dibujos que me recordaban a mi infancia (recordándome que lo primero que debía hacer cuando recuperase fuerzas sería pintar aquellas paredes), coloqué el retrato de mi abuela en el escritorio y abrí una vez más la cajita de música que me regaló en mi quinto cumpleaños y tanto me recordaba a ella.

La melodía trajo a mi memoria infinidad de recuerdos…
Melodía: Fragment of a dreamSu voz mientras leía uno de mis cuentos favoritos antes de ir a la cama.

El olor de las galletas recién horneadas o su delicioso pastel de arándanos.

El frescor de la hierba mojada mientras corría por el bosque.

La suavidad de sus manos arrugadas por la edad y el trabajo en el campo la ternura con la que acariciaba mi pelo después de cepillarlo o antes de ir a dormir.

Sus brazos, tan cálidos y seguros.
Sus lecciones, sus consejos, sus besos, su risa, sus regañinas…

Nuestro hogar.

Su mecedora vacía, una tumba en un lugar apartado del cementerio.

Y cómo no, él.
Aquel extraño muchacho mirándome fijamente mientras hablaba con ella.

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Thaerion… - susurré cerrando los ojos y dejándome llevar por el sueño.
Como siempre, mi último pensamiento antes de dormir.

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…¿volverás esta noche?