Ay, que me da... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!

Buenísimo, Manu! Has hecho una magnífica interpretación de la escena
De nuevo, muchas gracias a todos por comentar
Amaiuski escribió:Realmente es horrenda.....
(y yo que creía que Brooke era fea de mirar!
). De todas formas, solo has necesitado una niña más para compensarlo, y eso...mi querida Watson, es tener muuucha suerte.

Me encanta la Liv, es preciosa.
Sep, he tenido suerte, no soporto tener la casa llena de sims y menos todavía si son niños. Aunque habría sido mejor que Ruth saliera primero y así nos ahorrábamos al engendro
Amaiuski escribió:¡Andaque, te has lucido con los comentarios de la madre hacia su hija fea, jajajajjajaja!!!

La culpa es de Rebeca, pone unas caras que incitan a la crueldad...
March escribió:Espero que encuentre un noviete pronto!
Aaaah, no digo nada, no digo nada!
March escribió:Respecto a su hermana, seguro que se hará rica y no tendrá nada que pedirle a su madre! Vamos, mirarla mal porque es feita...
Pepe9424 escribió:Y que mala onda que la madre haga comentarios hacia su hija la fea solo por que no lelva bien puestos los genes
Naaaaah, se quieren mucho madre e hija. Lo que pasa es que hago las fotos en unos momentos que parece que no pueda ni verla
Pepe9424 escribió:Me he reido muchisimo con las caras de Rocío a su hermana.
La mira así todo el rato, no sé porqué pero se llevan bastante mal

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Vamos al lío

Roberto decidió que, ahora que las chicas eran mayores, la casa se les había quedado un poco pequeña. Gracias a sus muchos ascensos, a las novelas de Rebeca y al dinero que estaba ganando Rocío como científica, se podían permitir una casa más grande. Tocaba mudarse.

Y eso hicieron. Se fueron corriendo, literalmente, a su nueva casa situada en el solar de al lado.

Plano general del primer piso. Muebles no hay muchos, pero el dinero no da para más.

Y el piso de arriba, las chicas ya no tenían que compartir habitación.

Ruth seguía queriendo encontrar un noviete, así que cada día abordaba descaradamente al chico de la limpieza.
(No sé qué pasó con la asistenta gorrona, supongo que se jubiló y un día apareció este chico en casa).

Rebeca ya gana 4.000$ semanales en derechos de autor y con eso ha conseguido cumplir el deseo de toda su vida.

Roberto sigue en ello, lo han vuelto a ascender pero todavía no ha alcanzado el nivel 10 en la profesión culinaria. Yo creo que va por buen camino.

Vaya! ¿Hay una fiesta?

Es el cumpleaños de Ruth! Rebeca flipa cada vez que una de sus hijas se dispone a crecer...

Bien, parece que tiene la misma cara.
(Siempre les ponen el mismo peinado a todas cuando crecen. Me la llevo al CAS).

Sigue siendo una Ruth-Liv preciosa. Al pasar a joven-adulta ha adquirido el raso de tecnófoba y ha decidido que su deseo de toda la vida va a ser dominar la lógica y la habilidad deportiva.

Rocío está muy contenta con los logros de sus padres y el buen crecimiento de su odiada hermanita, pero se siente fuera de lugar y decide independizarse.

Adiós, bonita! Espero que te vaya muy bien dondequiera que vayas...

Otro ascenso para Roberto! Mientras trabajaba ha alcanzado el nivel 10 en cocina.

He aquí sendos diplomas que demuestran lo bien que dominan sus respectivas habilidades nuestros fundadores.

Ruth va una tarde al parque y se encuentra con un chico muy mono. Se tiran mucho rato charlando y pasándoselo bien, pero cuando ella se pone coqueta, al chico no le hace demasiada gracia. Pues tú te lo pierdes, chato!

Al llegar a casa echa una partidita de ajedrez con su padre. Él le aconseja que siga insistiendo con el chico del parque. Su otra alternativa, el del servicio de limpieza, no le gusta demasiado para su niña.

Pero Ruth no hace ni caso del consejo de Roberto. Al día siguiente se encuentra al chico de la limpieza en el parque y va a por todas.

Niña, qué haces? Te vas a dislocar...

Parece que este no la rechaza, chico listo. Nos enteramos de que se llama Christian Henao y de que es coqueto. Ya se nota, ya.

Ruth se lo lleva a casa y no sé qué le propone, pero viendo la cara de Christian parece algo interesante.

Ah, creo que ya lo entiendo. No hace falta que os explique lo que pasó en la cama de Rebeca y Roberto, no? Con ver la cara de tontitos que tienen estos dos es suficiente...

A la mañana siguiente, Roberto se encuentra a su hija en paños menores acompañada del chico que no le hacía ni pizca de gracia.
Me da igual lo que diga papá, yo me he enamorado. ¿Quieres casarte conmigo?