Muchas gracias a todas por seguirme y comentar

. Bueno sin más dilación paso a la siguiente actualización, que me queda un buen rato de escribir
A Bryce parecía haberle afectado demasiado el rechazo de aquella chica. Siempre había sido alguien muy seguro de sí mismo, sin embargo, ahora se le veía perdido. Se pasaba las tardes en un antro que habían abierto al lado del estadio donde entrenaba, contándole sus penas a la camarera.
Yo por mi parte, ya tenía todos los ingerdientes necesarios para el robot que iba a crear. Sin embargo, a los científicos no les bastó con eso y los muy vagos me dijeron que lo tenía que construir yo mismo, así que me puse a trabajar en el sótano.
Tarde varias semanas en terminar el proyecto. Nunca había tardado tanto en terminar ningún invento, aunque, claro, este era mucho más complejo que cualquier otro.
Cuando acoplé el núcleo vital en su interior, no lo podía creer: la máquina se levantó ella sola de la mesa de trabajos, mirando alrededor desorientada. Bueno, ya no era una máquina. Tenía conciencia propia. Le pregunté como se llamaba y ella me respondió que su nombre era Teresa.

Yo estaba exultante de alegría, ella era como una hija para mí, fruto del trabajo y el amor. Sin embargo, la que mandaba era la familia, y tenían que darle el visto bueno para que se pudiera quedar a vivir con nosotros. Ella se presentó y se definió como alguien a quien le encanta el aire libre, valiente , poco correcta, hidrofóbica y un poco guarra, cuyo sueño era llegar a ser astronauta. A pesar de sus defectos, a la familia le pareció encantadora, por lo que pasó a ser uno más de nosotros.
Las cosas nos iban bastante bien económicamente, y decidimos contrar un servicio de limpeza. Cuando la asistenta llegó, Bryce se quedó prendado de ella. Era una chica bastante guapa, Isabel se llamaba. Siempre que tenía tiempo, Bryce se sentaba un rato a conversar con ella. Ella no paraba de lanzarle indirectas, con lo cual él supo que era coqueta. Sin embargo, no sabía aún si lanzarse.
Un día, se decidió por fin a invitarla a una discoteca. Por lo visto, disfrutaron de lo lindo y resultó ser una cita increíble. Al final, Bryce se lanzó y se dieron su primer beso. A partir de entonces, comenzaron a salir frecuentemente.
En otros asuntos más misteriosos, parecía que algo extraño pasaba en la casa. Había cosas que se movían sin razón y en ocasiones se escuchaban sonidos extraños. Aunque yo no creía en esas cosas, todos decían que eran Bonnie y Brent, que se pasaban a ver como estábamos. Brook incluso juró haberlos visto e hizo un cuadro bastante surrealista en el que aparecía el fantasma del difunto Brent, y lo tituló "Brent no nos ha dejado". Qué tía más siniestra.
Hablando de Brook, lo que es su trabajo de pintora, le iba bastante bien. Sin embargo, no tenía apenas amigos y, de tantos años metida en casa, no sabía tratar a la gente. También debemos recordar que nunca había besado a ningún chico.
Antes era feliz con esto, pero parecía que ahora le había entrado una especie de crisis existencial y quería encontrar a ese alguien especial. Sin embargo, en Twinbrook apenas había gente joven, se había convertido en un pueblo de viejales.
Un día, se enteró de que había llegado alguien nuevo a la ciudad y así sin más, se presentó en su casa.
Al pobre chaval lo pilló en calzoncillos, pero eso ha ella no le importó y se autoinvitó a pasar a su casa. Comenzaron a hablar y Brook descubrió que se llamaba Mentor, y que, al igual que ella, era poco correcto. Aquel chico le gustaba cada vez más. Acordaron salir por ahí algún día a hacer algo, y Brook se fue muy contenta a casa.(Dato ajeno a la historia: toda la ropa de diario, bañador, deportiva, etc de este tío eran los mismos calzoncillos, tuve que hacerle un cambio de look

)
Mientras tanto, Bryce aprovechaba cualquier ocasión para darse el lote con Isabel en el jacuzzi.
Ya prácticamente vivía con nosotros, así que ¿Por qué no trasladarla oficialmente? Así que finalmente Isabel se vino a vivir xon nosotros. De tanto convivir con ella sabíamos que, además de coqueta, era valiente, pulcra, distraída, y excitable.
Ahora que vivía con nosotros, nos confesó que siempre había querido ingresar en el ejército y llegar a ser astronauta, pero que nunca había podido porque no había tenido oportunidades. Ahora que vivía con nosotros, Teresa, que ya llevaba un tiempo en el ejército y tenía un par de ascensos, le hizo un buen enchufe.
Ahora que vivía con nosotros, Isabel y Bryce podían pasar aún más tiempo juntos. Una noche en la playa, Bryce vio su ocasión. Sabía que era la chica con la que quería pasar el resto de su vida, así que le pidió matrimonio. Ella aceptó encantada.
Pues me ha quedado más larga de lo esperada la actualización. La verdad es que es un tocho de leer pero con que veáis las fotos no os perderéis. ¡Muchas gracias por seguir el legacy!
