Capítulo 2 - ¿Brujería?

Me desperté sobresaltado, pues el coche compartido ya estaba en frente de mi casa para ir al trabajo. No sé cómo habría llegado a tiempo si no fuera porque estaban tocando el claxon constantemente. Así que me puse la ropa del "chico de los cafés" y salí corriendo de casa.

No conozco muy bien a mis compañeros de trabajo; todavía no me atrevo a entablar conversación con ninguno de ellos. Pero a mi jefe tengo que conocerlo sí o sí, y la verdad es que es un poco... raro, por decirlo de alguna forma. Tiene la piel pálida, los ojos brillantes y se pasea por la oficina maquillado; parece que fuera a una fiesta de disfraces. Pero bueno, mejor me callo no sea que me echen a la calle...

Cuando volvía, mi coche compartido estaba de nuevo esperándome para llevarme a casa, pero le pedí al conductor que me dejara cerca de un edificio con un letrero grande. "Elixires y más de Aleister". Me picaba la curiosidad por visitar ese sitio.

Miré a mi alrededor. No había más que tarros y frascos llenos de líquidos de colores, estanterías con libros y otras cosas típicas de... brujas. Entonces escuché una voz grave:
(¿?): Eh, tú... no te asustes, pasa. Esto es la tienda de elixires de Aleister.
Caminé hacia la "persona" que estaba tras la caja registradora. Supuse que era él quien me hablaba, y que era a mí a quien se dirigía, puesto que no había ni un alma en la tienda:
Jordan: N-no entiendo muy bien de qué va este lugar...(?): *risas* Se ve que eres nuevo. No creo que dures mucho aquí si no te familiarizas con Moonlight Falls.
Me giré pensando en marcharme, cuando vi a una dama que acababa de entrar a la tienda.


No sé qué fue, pero algo me impulsó a saludarla. Parecía ser una mujer bastante simpática.


Me puse a despotricar y quejarme sobre las cosas extrañas que había en Moonlight Falls; lo necesitaba. Pero a ella no le importaban mucho mis quejas, así que decidí cambiar de tema.




Empecé por coquetear con ella: elogiar su corrección, usar frases de enamoramiento, entre otras cosas. Respondió de manera positiva a muchos de mis coqueteos. Pero después me dijo que estaba casada.


Le dije que podría haber empezado por ahí, pero ella se lo tomó como un insulto y se enfadó más conmigo.


"Pues nada", pensé, mientras me dirigía al ascensor.
Jordan: (¿y los botones dónde están?
)
No me preguntéis cómo, pero al instante aparecí en el parque de Moonlight Falls. Seguro que es algún cachivache extraño típico de Moonlight Falls, pero no puedo negar que está bastante bien, y eso que le tengo aversión a las cosas de este tipo.

Aparte de mi deseo de ser el jefe ejecutivo de una megacorporación, también necesito alguien con quien pasar el resto de mis días, por lo que fui a saludar a una mujer que estaba en el parque.

Ella también estaba casada. Me imagino que con algo de manipulación podría conseguir que dejara a su pareja, pero aparte de eso, ella es una bruja. Sí, bruja, como las que tienen una varita mágica y lanzan "hechizos". Y admito que me pasé un poco, pero no aguanto que la gente caiga en engaños tan absurdos como la brujería, por eso discutí con ella.

No conté a todo detalle lo que hubo en mi conversación con la chica, cuyo nombre es Serena Durwood, pero antes de enterarme de que es una bruja, me dio su número de teléfono y yo el mío. Por eso decidí llamarle esa noche, para disculparme.

Por otra parte, compré unas mesillas de noche y unas lámparas para la habitación. También encontré un despertador en mi maleta (que sigue tirada en el salón

), así que no volveré a tener un incidente como el de esa mañana.

A la mañana siguiente, salí por mi cuenta, pero no exactamente a trabajar. Quería comprobar una cosa en la tienda de elixires.

Lo que me extrañó realmente fue que el encargado que estaba la otra vez seguía ahí.
(¿?): ¡Vaya! ¿Pero quién tenemos aquí? ¿Querías algo?Jordan: Hola, sí... hmm... ¿tienes algo que termine con la brujería?(¿?): Tu pregunta es un poco extraña, pero si te refieres a un elixir, inténtalo con éste.El encargado me enseñó un... elixir, o como se llame. 29§, un poco barato, pero lo compré.
Entonces salí corriendo hacia el trabajo para no llegar tarde, pero por suerte llegué temprano. En la cafetería había mucho revuelo con la luna llena, que si era mañana, que si los zombis, los hombres lobo...

En fin, tonterías sin sentido.

Por la tarde volví a la tienda de elixires, más que nada porque era el único lugar que conocía más o menos. Llamé a Serena para vernos allí.

Ya estaba pensando en marcharme, pero al final llegó, varias horas después de que le llamara, pero llegó. Yo ya tenía preparado el elixir curativo. No sé utilizar estas cosas, pero según ponía la etiqueta en el frasco, tenía que lanzármelo a mí mismo o a otra persona. Así que lo hice.
Serena: ¿Pero qué haces? El elixir curativo no me hace efecto...
No se lo tomó a mal, al contrario, le hizo gracia que un escéptico de las cosas sobrenaturales intentara usar un elixir y fracasara rotundamente.
Parece que no puedo cambiar a la gente para que sean como yo quiero.
Fin del capítulo 2. Espero que os haya gustado
No sé usar los elixires ._. xDDD