Viri: Ya verán que fue el bebé

Me alegra que te guste el barrio, a mi me enamoró

Gracias por comentar

xXJuAnJi05Xx: Jajajaja ¡¡gracias!! A veces hay que ser un poco mala y dejar las cosas a medias...

gracias por comentar

galaica: ¿anciana?

tampoco me puedo saltar medio legacy así de pronto, ¿no?

gracias por seguirme y comentar

eliana: gracias por comentar aunque tu conexión sea mala

¡me animan a seguir!
Marie: me alegra que te guste, ¡¡muchas gracias por comentar!!

Mileypink26: ¡¡muchas gracias por leerte el legacy!!

me hace muy feliz. Me alegra que te guste las imágenes, se hace lo que se puede para hacer el legacy más ameno

¡gracias por comentar!
fuerzacr03: pues lo que hice fue coger familias del cajón y pasarlas a el barrio, igualmente... hay muchos habitantes que no son familias como los cocteleros, paparazzis, viajeros...

¡¡gracias por comentar!!
SweetTsuyu: Me alegra haberlos dejado con la intriga

Y lo siento por hacer las actus tan corta, realmente...¡¡no tengo nada de tiempo!!

Me pareció bien no mostrar el embarazo y así hacer como un salto en el tiempo. Igual... ¡¡gracias por el comentario!!
Bueno...deciros que deben tener paciencia conmigo, me estoy intentando leer todos los legacys, pero son tantos y tienen tantos capítulos que tardo mil años en leerme uno

y si a eso le uno el poco tiempo del que dispongo por los estudios...

En fin, lo importante ahora es que me saqué un poquito de tiempo y puedo traeros el capítulo 6

¡¡espero que les guste!!
· Capítulo 2.2: Bernardo · Tener a Bernardo entre mis brazos era una de las mejores sensaciones que había experimentado en mi vida. Era tan pequeñito y frágil. Sentía como cuando cogí a Nevado por primera vez en mis brazos, salvo que esta vez, este bebé había salido de mi.

Pimienta ya estaba anciana por lo que necesiaba continuos cuidados. Ambos salían mucho a buscar objetos coleccionables (que por cierto, me estan dando muchos simoleones) y, por ello, constantemente, estaban sucios. A Nevado le habia dado ultimamente por dormir fuera de casa.


Aitor estaba contentísimo con la llegada de Bernardo. Él siempre quiso ser papá y al fin yo pude cumplirle ese sueño.

No cabe duda de que igual que un gran hombre, es un gran padre.

¡Adivinen! César me envió un peluche bastante extraño para Bernardo. Con tantas cosas en mi vida, había olvidado la importancia que tenía César en mi vida, ¿como sabría que tuve un bebé?

Ultimamente me había dado por pasar mis días en la taberna que estaba al lado de mi casa. Allí me pasaba las horas y horas tocando la guitarra.

Tampoco me olvidaba de mi amor por Aitor. En ningún momento olvidabamos que nuestro amor era eterno... que necesitabamos estar uno al lado del otro.

Los días pasaron rápidos y al fin llegó el cumpleaños de Bernardo, ¡felicidades pequeño!

Y éste es mi hermoso bebé. Sacó los hermosos ojos de su padre y el color de mi pelo. Olvidé mencionar que es un chico de sueño ligero y amistoso, su color favorito es el lila y su música favorita es el rock.

Le encantaba pasarse las tardes paseando por la isla. Este lugar había sido una buena elección para tener a nuestro hijo, era un sitio lleno de vegetación y de hermosos lugares.

No era un niño que se portara mal y se la pasara llorando. Él se conformaba con comer, dormir y jugar con nosotros, ¡qué suerte hemos tenido!

A los perros también parecían gustarle a Bernardo. Es una alegria tener una familia asi, jamás pensé que todo me fuera a ir tan bien.

Yo me dedicaba a enseñarle a Ber todo lo que necesitaba. Quería que fuera un niño buenísimo, que tuviera de todo.


Sin esperarlo, llegó mi cumpleaños. Ya pasé a ser una adulta, ¡como pasan los años!

Pimienta y Nevado parecían haber estado muy unidos ultimamente, ¿traerán cachorritos a la casa? 

Y Aitor y yo tuvimos una conversación muy seria...
- Cariño, ¿que te parece si le damos un hermanito a Ber? Imaginate que hermosa familia tendríamos.
- Claro que sí, ¿como podría negárselo a mi cumpleañera favorita?

Y, sin esperarlo, recibí el mejor regalo que me podrían haber dado por mi cumpleaños. Gracias Aitor.
Continuará...