¡¡Wiii!! Muchísimas gracias a todos por sus comentarios, me alegra muchísimo que les guste. La verdad es que me estoy divirtiendo mucho haciendo este legacy, espero que lo sigan disfrutando tanto como yo. ¡MUCHÍSIMAS gracias por vuestras visitas y comentarios!
Capítulo 3: Intercambiando anillosAmras y yo viviamos una vida normal como novios que éramos. Ambos limpiabamos la casa y contribuiamos a conseguir simoleones para agradarla. A pesar de que las facturas eran constantes habíamos podido reunir algo de dinero para una próxima reforma.

Yo, sobre todo, me dedicaba a mantener todo limpio. Me gustaba tenerlo todo en orden y sin ácaros.

A pesar de los cuidados de la casa, tambien tenía tiempo para dedicarme a mi amado jardín. Éste era la única forma que tenía de ganar algo de dinero.

Era nuestro primer día de luna llena en Sunlit Tides. Se veia todo hermoso y de un color diferente...

Esa misma noche, Amras aprendió a florecer flores, cosa que yo aún no había hecho (a pesar de que lo necesitaba para cumplir mi deseo de toda la vida). Me daba mucha alegria que él me ayudara en mi jardín mientras pudiera.

Fuimos a dar un paseo por Sunlit Tides y recibimos nuestro primer ataque de una zombie. Eran tan pesados que decidimos marcharnos de aquel lugar...

Al día siguiente, yo misma aprendí a utilizar la acción de florecer. A partir de ahora, ya podía estar más cerca de mi deseo de toda la vida y, además, podía hacer crecer más rápido mis flores (dinero más rápido).

Aquella noche quedamos en la misma playa donde nos declaramos novios. Él parecía tan cariñoso y atento desde aquel día que, definitivamente, lo declaré el hombre de mi vida.

No podía ver lo que creia, Amras guardaba algo para mi detras suya, ¿era realmente lo que creia?

Y allí estaba, tras unos segundos Amras me dejó impresionada con un hermoso anillo. ¡¡Me estaba pidiendo matrimonio!!

Bajo la luz de las estrellas y en el mismo hermoso puente de la anterior vez, Amras me pidió matrimonio.

Se imaginan ya mi respuesta, ¿no? ¡¡Por supuesto que acepté, llevaba toda mi vida esperando ese momento!! Al fin mi vida se uniria a la suya.

No cabía en mi felicidad, no pude evitar saltar a sus brazos y agarrarme a él como si fuera la última vez. En aquel momento era TAN feliz...

Si ya era feliz... ¡imaginense cuando Amras me pidió que nos casaramos en aquel mismo momento! Me parecia el momento, la persona y el lugar perfecto, por lo que acepté sin dudarlo.

Y así fue como yo y Amras intercambiamos anillos para unirnos en matrimonio.


Unimos nuestras manos para, a pesar de cualquier distancia, mantenerlas por siempre unidas, pase lo que pase.


Al llegar a casa decidimos estrenar nuestra cama por primera vez y... bueno, ¡ya saben!


Los días siguientes pasaron con normalidad aunque sentí en mi cuerpo algo diferente que me hacía tener ganas de vomitar.

Mi jardín dio varios frutos y, por fin, pude lograr cultivar unas setas refulgentes por las cuales me pagaban MUY MUY bien.

Amras terminó un cuadro con su color favorito, por lo que decidimos ponerlo en nuestra habitación. Estaba muy feliz de verlo progresar en la pintura además, sus cuadros ya nos aportaba muchos simoleones.

¡Estaba embarazada! No dudé en contarle la gran alegria que me había llevado a el papá del bebe. Al principio Amras se sorprendió mucho pero luego se alegró muchísimo de saber que iba a ser papá.

Solo tenía que mirarlo para saber que él iba a ser mejor papá del mundo. Soy muy feliz por sabes que formaré una familia a su lado, ¡es el hombre ideal!

Por otra parte, ambos empezamos a leer libros sobre embarazos para preparnos para mi embarazo. ¡Iba a ser mamá! Todo había ocurrido tan deprisa... ¡¡Que curiosidad por saber como será mi bebé!! Espero poder cuidarlo muy bien y ser la mejor mamá del mundo.
Continuará...