Ante todo, gracias por defenderme, chicas. Sois encantadoras.
Alberto. Pero hombre, cómo me llamas algo asi? Estas cosas no se dicen ni en broma, es ofensivo... además, yo soy muy respetuoso contigo.
Ni siquiera voy a encargarme directamente de tu tortura, en consideración a tí. (Y que conste que soy bueno en esa materia, Sarvi ha quedado muy contento con su sesión.)
Pues nada, te agradecería que midieras tus malévolas expresiones, so pena de que tus ojos pasen a formar parte de mi extensa colección particular "Tarritos de Globos Oculares del Mundo" (me doy cuenta que todavía no tengo ningunos de Móstoles y me hace ilu...).
(Skell frotándose las manos y pensando en su nueva adquisición...)