si, me enteré de la muerte de Gloria Stuart, que en paz descanse...
justo a muerto a los 100 años, como en la pelicula Titanic...
ayer falleció Romina Yan, para Los que crecieron con chiquititas (argentina) , que no es mi caso, la deben recordar mejor...
publicaronline escribió:Tan acostumbrada a fabricar y amplificar toda clase de escándalos intrascendentes, la TV debió cambiar abruptamente el tono de sus programas dedicados a la farándula cuando en la tarde de ayer se dio a conocer la inesperada noticia de la muerte de la actriz Romina Yan. Acababa de cumplir 36 años (nació en esta capital el 5 de septiembre de 1974) y en la tarde de ayer fue trasladada, aparentemente sin vida, al Hospital Central de San Isidro, después de haber sufrido una crisis cardíaca.
Desde ese momento, la pantalla chica quedó paralizada y todos salieron en búsqueda de explicaciones para la tragedia menos esperada. Tal vez por propia voluntad, Yan no tenía en los últimos tiempos la enorme exposición y la popularidad que había alcanzado en los años 90, pero gozaba del afecto intacto del público.
Por eso, el impacto de la noticia resulta tan fuerte que tardará mucho tiempo en disiparse. Sobre todo porque las estrellas siempre estuvieron junto a Yan. Era una suerte de heredera de una de las dinastías más exitosas del espectáculo argentino, personificada en sus padres: Gustavo Yankelevich y Cristina de Giacomi (para todos, Cris Morena). Junto a ellos nació a la fama a través de Chiquititas , trampolín de una precoz popularidad local e internacional. Y desde allí siempre estuvieron cerca de esa hija que se identificaba a pleno con la vocación artística familiar, pero que no dudó en compartir proyectos junto a ellos (de hecho, se preparaba para volver junto a su madre en Casi ángeles ) con iniciativas de vuelo propio que este sorpresivo adiós impidió concretar.
“En lo personal, estoy donde quiero estar. En lo laboral, me hubiera gustado hacer otras cosas. Pero sé que todavía tengo mucho por recorrer. De acá a unos años voy a poder mostrar un montón de otras facetas mías”, confesó hace un tiempo. Ese camino trunco sólo quedó reflejado con un significativo papel en su último trabajo en el cine, Horizontal/Vertical , en el que exponía su cuerpo y sufría una violación, instancias inimaginables en una figura que había crecido tan identificada con la platea infantil gracias a Chiquititas y a su tarea de animadora (junto a Omar Calicchio) para la señal Playhouse Disney.
Allí lucía los rasgos más visibles de su personalidad artística: la sonrisa generosa, los ojos límpidos, el rostro limpio y casi ingenuo, una expresión pura y amistosa. Sabía encarnar a la perfección el hálito emotivo de las historias creadas por su madre, pero sus mejores dotes pasaban por la comedia.
De hecho, su mejor aporte a la pantalla chica fue en ese terreno, con Amor mío , cumbre de una brillante pareja artística conformada junto a Damián de Santo que no pudo prolongarse en Bella y Bestia , pese a que este último programa la mostraba más cerca de su vida real, porque allí encarnaba a la madre de tres hijos.
No tuvo tanta suerte como figura central de telenovela. En Provócame y Abre tus ojos contó con el sólido respaldo de la productora de su padre, RGB, pero esos intentos (sobre todo el primero, un ambicioso triángulo compartido con Araceli González y Chayanne) no encontraron la misma repercusión.
La vida real de Yan fue una prolongación natural de la identidad artística con la que nació y creció al punto de reconocer que “ni siquiera insistía para que me dejaran ir a los boliches” siendo adolescente. Prefería quedarse en su casa en compañía de sus padres y prepararse, como algo casi inexorable, para un debut televisivo que llegó a los 15, y en Jugate conmigo , un enorme éxito gestado por su madre, punto de partida de un camino que conoció otras etapas televisivas y teatrales.
Se casó con el productor Darío Giordano, unión de la cual nacieron Franco, Valentín y Azul, a quienes se consagró al punto de dejar en segundo plano durante algún tiempo una carrera que, en su momento, llegó a exigirle más de un desequilibrio corporal. Sorteó aquel episodio con un cuidado mayor de su cuerpo, el equilibrio familiar y un espíritu más desinhibido. Prometía desde allí empezar una nueva etapa, interrumpida ayer por un final todavía inexplicable.

EDITO: choque con Jero...