No es para tanto, pero aquí os dejo algunos más.
Dos amigos se encuentran después de que uno de ellos regresó de su luna de miel. El otro sabía que su amigo había sido un mujeriego antes de casarse, y por eso le preguntó como le iba como recién casado. El otro contesta con pesadumbre:
- Pues estoy preocupado. La mañana siguiente a nuestra primera noche de amor, yo estaba todavía adormilado, y por la fuerza de la costumbre le dejé a mi mujer un billete de cincuenta en la mesa de noche.
El otro intentó tranquilizarlo:
- No te preocupees. Lo más probable es que ella no saque conclusiones por esto, sino que piense que se lo diste para los gastos.
- No es eso, - dice el otro. - Lo que pasa es que ella también estaba medio dormida, y me dió un billete de veinte como cambio…
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Letrero colocado al lado de las fotocopiadoras de una empresa real."Se ruega encarecidamente a todas las secretarias que cuando envíen un documento para fotocopiar, lo acompañen de una nota perfectamente clara y completa, ya que se están dando situaciones embarazosas para el encargado de la fotocopiadora, quien se encuentra a las puertas del divorcio.
A título de ejemplo se citan algunas notas remitidas por las secretarias:
"Por favor, Pepe, házmelo de prisa, que está esperando el jefe."
"Pepe, házmelo como la última vez."
"Hazme 4 rapidito, pero como tú sabes."
"Pepe, por delante y por detrás, pero ojo que tiene que entrar todo."
"Anda Pepe, primero a mí, que tengo una urgencia."
"Sácamela que se vea lo mejor posible."
Y la más reciente, estando la fotocopiadora ocupada, llega una secretaria y dice:
"Ay Pepe, con la prisa que me corre, ¿no la puedes meter y me lo haces en un m! omentito? Anda, por favor, métemela sin que nadie se entere."
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Una noche, un señor elegantemente vestido, detiene un taxi y pide al chofer lo lleve a su residencia. En la mitad del camino ve a una señora muy bien arreglada entrando a un Night Club de alterne.
La mujer le pareció familiar, por lo que pide al taxista que dé la vuelta y se pare en el aparcamiento del local.
Una vez allí, saca un fajo de billetes y le dice al taxista:
- Aquí tienes mil dólares. Te los ganas si sacas a la mujer vestida de rojo que acaba de entrar a ese sitio, pero eso sí: ¡¡A patada limpia!!…. ¡Sin contemplación! Esa desgraciada es mi esposa.
El taxista, que jamás había visto tanto dinero junto, acepta y se mete al Night Club. A los diez minutos el taxista sale con una mujer arrastrándola por los cabellos, toda golpeada y diciéndole cuanto improperio puedan imaginarse. El señor echa una ojeada y se da cuenta que la señora está vestida de verde, y sale corriendo a detener al taxista por el error cometido.
- ¡¡Pare señor, pare!! !Esa no es!….. ¡Esa no es!
El taxista jadeando le responde:
- Tranquilo amigo, que esta es la mía. ¡Ahora voy por la suya!
