Odio que la gente cambie de la noche a la mañana.
Odio que mis compañeros de clase formen líos y peleas en pleno horario lectivo.
Odio que mis compañeros de clase falten al respeto a la profesora, y encima se salen con la suya.
Odio las interrupciones en medio de clase.
Odio que se metan con la madre de uno, sobretodo cuando ni siquiera la conocen. Ya sabéis, el típico insulto de "hij@ de... ya sabemos qué". Me hierve la sangre.
Odio a la gente sinvergüenza.
Odio que hoy por hoy no exista el sentido común.
Odio que la gente sea tan hipócrita.
Odio a la gente que se cree que la tierra gira a su alrededor, que todos les tienen envidia, y están más perdidos que Marco el día de las Madres.
Odio que la gente haga las cosas mal, y cuando se dan cuenta, no lo rectifican; meten la pata aún más. Es de ser inútiles.
Odio que se metan contigo, te defiendas, y luego el que te ofendió salga corriendo a buscar protección en otros, cuente todo lo que tú dijiste en tu defensa, pero eso sí, no digan nada de lo que dijeron ellos, porque no conviene. ¡¡Es de ser más inútiles!!
Odio que los ex-amigos intenten recuperarte por medio de insultos y ofensas. ¡¡¡ES DE SER AÚN MÁS INÚTILES!!!
... hala. Qué a gusto me he quedado. Y perdón por repetir tantas veces el "¡Es de ser inútiles!". xD