Y lo fresquita que estoy sin piel!!!!!!!!!!! Hay que verle el lado positivo a las cosas
De todos modos, y sin querer ser muy quisquillosa, aún no me explico cómo te has quitado la monísima cuerda que te había puesto. Con lo guapetón que estabas, carbonizado y con la cuerda de color rosa chicle.
En fin, aún me queda mi preciosa boquita para hacerte el suficiente daño. Voy a ir paso a paso para que sientas el dolor de mis palabras

Vamos a ver, mis alfileres (esos que consideras juegos de niños) van a parar cerca del cerebelo. Como sabes, y si no yo te lo explico, el cerebelo está encargado, entre otras cosas, de mantener el equilibrio del cuerpo. Cualquier trauma en semejante parte, hace que caigas fulminado al suelo. El mareo nubla tu mente y apenas puedes entender lo que ocurre a tu alrededor.
Yo aprovecho mi oportunidad ante tu confusión (nunca subestimes a tu adversario, aunque esté hecho un asquito como yo) y con mi preciosa boca voy arrancando todo lo que pillo. Yo sé, esto es algo repulsivo, pero no me voy a andar con miramientos a estas alturas. Te arranco los ojitos de cuajo y así me aseguro que tu sentido de la vista ya no esté. Te arranco tus orejitas, ya no oyes.... Espera, voy a echar un trago que tengo sed.
Continuo, con mi boca cojo la sierra que dejaste tirada por ahí y remato manos, piernas, pies. En fin, todo lo inservible. Cuando ya estás tan destrozado como yo, paro. ¿Y por qué paro? Porque si te fijas, ya nos hemos dado una buena tunda y es hora de celebrar!!!!!!!!!!! He torturado a mi primera víctima!!!!!!!!
Pues nada, Lucho, vamos a beber juntos.
