Jajaja, sí, uno se suele poner nerviosejo en las atracciones...

.
Pues a mí me encantan las atracciones, además, es como una adicción... te subes, te da el subidón de adrenalina y, nada más bajar, ya quieres volver a subir xD!. La última vez que fui al parque de atracciones (este verano) me tocó a un chico de 20 años al lado en el abismo (una de las atracciones) y estábamos tan nerviosos los dos que, sin conocernos de nada, nos pusimos a hablar como dos locos y nos tiramos todo el viaje gritando y gritando xD!! al final, cuando nos estábamos bajando, nos reímos un montón por cómo nos habíamos puesto, jajaja.