A veeeeeeeer, a veeeeeeeeeer haya un poco de calma. Veamos, voy a contestar por partes:
- Paula, ¡muchas de nada! Ya llevas demasiado tiempo de aprendiz, ya es hora de que te conviertas en toda una torturadora. Has hecho MUCHOS méritos para ello.
- Penelo: No hay trato. No nos vas a "mostrar" tu fantástica voz de Castrati, nos la regalarás de por vida. Mi Señor Esposo será el encargado de hacer los honores de la castración para asegurar que tenemos un buen jilguero como mascota. Adquiriremos una jaula con las proporciones necesarias, y serás nuestro jilguero cantarín de por vida. Y más te vale hacerlo bien. Si no, morirás como los demás.
Por supuesto, de la sesión de torturas no te libras. La osadía de desafiar a la familia Skellington presentándote como abogado de Agus no quedará impune.
- Agus, no te servirá de nada huir. Como bien ha dicho nuestra adoradísima Martita, cuando avistamos una presa, dedicamos nuestra vida y todos nuestros recursos (que no son pocos) a encontrarla, así que no tienes escapatoria.
Por otro lado, me permito recordarte que esto NO es un juicio justo. No es necesario que presentemos cargos. Serás torturado y point in mouth. Siento mucho que mi Amadísimo no me haya permitido hacer realidad tu última voluntad. Otra vez será...
Bueno,
NO. No habrá una próxima vez para ti.... xDDD
- A mi Amadísimo y Respetadísimo Señor Tenebroso: tenga presente que respetaré su voluntad. Acepte mis más sinceras disculpas por tener la osadía de ofrecer a otros hombres lo que el día de nuestra boda entregué a vos por toda la eternidad.
Sepan los invitados al evento que el buzón de sugerencias está abierto a cualquier propuesta para hacer de nuestra sádica velada más divertida.
