Estoy completamente de acuerdo contigo en el tema de la evolución de la lengua, aunque yo a esto más bien lo llamaría involución. Me consta todo lo que cuentas e incluso estoy de acuerdo en que, tal vez, a los eruditos de la época también les escandalizaron los cambios. Aun así, hay cosas que me fastidian mucho y me resisto a aceptar. El uso de "almóndiga" y "toballa" no me parece tan común como para que se acepten como palabras normales y no como vulgarismos. Estoy convencida al 100% de que esos dos términos no se popularizarán hasta el punto de sustituir a la palabra original. Porque, todo aquel que tenga un mínimo nivel lingüístico y cultural, jamás ensuciaría su boca pronunciando tales aberraciones. Y no estoy hablando sólo de gente realmente culta o que se interese especialmente por la lengua, estoy hablando incluso de gente de nivel cultural relativamente bajo y con un interés nulo hacia la lectura o la lengua en sí, como es el caso de unos amigos míos del pueblo. Para poneros en antecedentes, son los típicos machos, muchos de ellos sin graduado escolar, la mayoría dedicados a la construcción, de los que no se pierden un partido de fútbol, que no han leído un libro en su vida y cuyas conversaciones son tri-temáticas: fútbol, chicas, fiesta. Pues bien, a pesar de todo ello, los oirás decir "habemos", los oirás de decir "contra más", pero ni siquiera ellos serían capaces de decir almóndiga o toballa. Eso es de barrio bajo
TOTAL. Y, como creo que se sobreentiende de mis comentarios, lo que realmente me indigna no es que se hayan aceptado, sino que no sean consideradas vulgarismos. No puedo evitar llevarme las manos a la cabeza.
Otra cosa es que hablemos de la aceptación de palabras como "
molar" utilizado como verbo. Su uso se ha extendido tantísimo que lo lógico es que se acepte y, aun así, la RAE especifica al menos que el término es un coloquialismo.
Otro ejemplo de cambios que considero más o menos aceptables es la supresión de la tilde diacrítica para la palabra "solo" que, como sabrás, también ha sido aceptado por la RAE. Con ello se pierde la distinción entre el adjetivo y el adverbio, pero bueno, no nos pongamos tiquismiquis. Lo cierto es que la grandísima mayoría de las personas (incluso aquellas de nivel cultural medio-alto) no saben utilizar esa tilde y, a menudo, o la ponen donde no corresponde, o sencillamente la obvian. Aquí sí existe una mayoría, lo que hace que -siempre bajo mi punto de vista- el cambio sea lícito.
En mi opinión, creo que es cuestión de tiempo que ocurra lo mismo con la tilde diacrítica de "este" y sus derivados. O, por ejemplo, con las expresiones "deber" y "deber de", que ni Dios acierta usándolas. xDDDD
Con respecto a los anglicismos o palabras procedentes de otras lenguas, debo decir que estoy de acuerdo con su introducción por lo que tú misma comentas. O bien no existen términos en nuestro idioma para expresar el concepto por ser nuevo (como ocurre con las palabras "web", "chat" o "whisky"), o bien se universaliza una palabra anglosajona por la razón que sea y, aunque sí tiene su equivalente en el castellano, por su uso continuado, la acabamos tomando como propia (como es el caso de "beef steak" -filete de ternera- o "e-mail" -correo electrónico). Lo que me fastidia del caso es que castellanicemos las palabras, demostrando ser los garrulos de siempre. Como sabrás mucho mejor que yo, los anglófonos pronuncian "paella" como "pallela", y sin embargo nunca han pensado en modificar su escritura para adaptarla a su idioma. Lo mismo podemos decir de "corrida", "sevillanas" o "flamenco" (entendido como el estilo de música). Los anglófonos no son los únicos, los francófonos también ha respetado la forma de estas palabras y del resto de sus castellanismos, y no hablo de más idiomas porque sólo conozco estos tres. Los españoles somos los únicos en dar la nota garrula con adaptaciones tan espectaculares como:
· Croissant = Cruasán
· Beef steak = Bistec
· Whisky = Güisqui
· Volleyball = Voleibol
· Football = Fútbol
· Champagne (llamado así -y con nombre patentado- por el pueblo donde se elabora) = Champán
Visto esto, parece sólo cuestión de tiempo que acabemos visitando páginas "güeb" y enviando "imeils".
En resumen, estos son los motivos que me hacen creer en la actual involución y no evolución de nuestra lengua. Lejos de mejorar, con aceptaciones como las que comenté en mi primer post, lo que estamos haciendo es "agarrularla" todavía más. Pero bueno, así va en consonancia con la actual sociedad española, ¿no?

PD:
Geles escribió:"güisqui" es simplemente un intento de castellanizar y por tanto simplificar un anglicismo
¿De verdad te parece que el vocablo "güisqui" simplifica su pronunciación? Porque yo, la primera vez que lo vi, tuve que leerlo dos o tres veces para entender lo que decía. xDDDD
PPD: Te agradezco hasta la eternidad que hayas compartido "El dardo en la palabra". Mi profesora de lengua del instituto nos había hablado mucho de él y siempre he querido leerlo.
SÉ que voy a orgasmar como una loca cuando lo haga.
GRACIAS.
