Prólogo – Descarrilada


- Creo que he llegado…

- Todavía me duele las muñecas.... ¡¡Malditas Cuerdas!!
Creo que subiré por aquella loma, tras de ella debería estar Twinbrook.


- Hermoso y pantanoso lugar… no observaba este paisaje desde que tenía 5 años…

- Bajaré a la ciudad y ya veré que haré.

- Nagashi, mira la chica que está pasando por delante.
- ¡Xoxito! Me ha venido la inspiración.

- Con ella conseguiré el “Espejito Lindo” al mejor retoque en Pasarela Twinbrook de este año.

- Niña, ¿a ti no te impotaría que te quitara ese look tan…? Ven anda.

- Me llamo Valerie.

- Mira nena. Un poco de colerete, que si un buen peinado de mano Xoxito, quitarte esta bata de hospital que no se lleva desde hace años y quedarás como nueva.


- ¡¡Hala!! ¡¡Pero si soy yo!!

- El “Espejito Lindo” caerá en mis manos por esta belleza.

- Muy guapa y tal... pero.. ¡¡Donde está mi bata!! ¡DONDE ESTÁ!
- En la basura.
-


Tras la terrible noticia rompí a correr, en busca de un lugar donde alojarme.

Aunque al final acabe en un banco del parque que estaba al lado de la tienta. Pasé una bella noche tras las estrellas. Hacía años que no las veía.

Al siguiente día me entré a la biblioteca del pueblo. Miré por si quedaba algo de mi familia tras la nueva remodelación del pueblo. Pero lo habían vendido.

No me quedó otra que entrar en uno de esos ordenadores y con ayuda de mis sentidos encontrar una casita no lejos de aquí donde empezar de nuevo. Menos mal que conseguí un poco de dinero en la tienda. Nadie me tira mi bata.

- ¿A dónde la llevo?
- A la Calle de los Sauces nº 6.