Escondidos [parte 1]
Transcurrió un mes; en ese mes los exploradores de Des-103 extrajeron a la gigantesca serpiente del suelo del planeta. Lo introdujeron en un Crucero TT, para poder estudiarlo. Cuando abrieron la serpiente para estudiarla, esperaron ver, como decían las inscripciones, un corazón orgánico.
Pero esta vez el motor que movía al gigantesco Ayler era de metal.
Gracias a la gigantesca serpiente poco después se desarrollaría en la UIB una unidad de pensamiento-inteligente.
En ese mes nuestros cuatro amigos –Ter, Krash, Ed y Frip- vivieron en el LJZ, un crucero-ciudad construido para servir como hogar a los capitanes de la UIB. Allí, Ed fue ascendido a capitán de nivel 9, y se convirtió en alumno de Ter Rawinston. A finales de ese mes, cuando hubieron descansado, les fue encomendada una nueva misión.
En el planeta Cantón han sucedido cosas muy extrañas. Una tribu de los Catones asegura haber oído ruidos hasta ahora desconocidos bajo sus tierras. Algunos de los integrantes de la tribu han desparecido en las inmediaciones.
El planeta está poblado por una sola tribu de la especie Catón; éste planeta es valioso para la UIB pues despide especia amarilla. La capitanía, para mejorar las relaciones con los Catones y conseguir su permiso para extraer especia del planeta, ha enviado a Krash, Ter y a Ed para que investiguen las causas de las desapariciones y descubran la proveniencia de los sonidos.
Pero Krash, Ter y Ed, no van solos. Además de Frip, los acompañan una unidad de combate BipedoS y dos corredores del desierto pesados. Como medida de precaución.
_____________

El Transporte de Tropas aterrizó pesadamente en el angosto valle, a pocos metros de la Plataforma Tecnologica de Descenso. Cuando hubo apagado los motores, Ter salió por la parte trasera, seguido de Krash, Ed y Frip. Cuando todos hubieron salido, el motor del imponente BipedoS se encendió. Todos se apartaron de la compuerta del transporte de tropas, el BipedoS salió con lentitud. Era dos veces más alto que Ter. Media cuatro metros de alto por diez de largo.
Tras el BipedoS salieron los dos Corredores, con su caracteristico ruido –de motocicleta-. Como no podian detenerse –se apoyaban sobre dos ruedas, se caerian- se limitaron a dar vueltas alrededor del Transporte de Tropas hasta que Ter y sus amigos se pusieron en marcha.
Ter echó a andar hacia la pequeña y lejana aldea, seguido de Krash y Frip. Ed se quedó mirando embobado al BipedoS, nunca habia visto una máquina de ese tipo tan cerca. El BipedoS, de repente, avanzó, dirigiendose hacia Ter. Ed se apartó de su camino y lo siguió, maravillado. El BipedoS estaba programado para seguir las órdenes de Ter.
Cuando se hubieron alejado lo suficiente, los Corredores emepezaron a seguirles.
Ter caminaba con pasos firmes, pero preocupado. Casi asustado. La ausencia de Spora se hacia notar en su carácter; ahora era aún más cerrado, más serio. Tras él iba Krash, tambien callado. Krash ya no se molestaba en hablar con Ter, ya que éste pocas veces respondia, a causa de ello tambien se habia vuelto algo más silencioso también.
Tras ellos iba el BipedoS, andando a la misma velocidad que ellos. Sus ojos –pequeños hazes de luz en su parte forntal- analizaban cada metro del terreno, para ayudarle a elegir dónde pisar. También analizaban el terreno para detectar algún enemigo en las inmediaciones. Si encontraba un enemigo, avisaria a Ter y mantendría al enemigo al alcance de sus balas.
Tras el BipedoS caminaba Ed. A diferencia de Ter y Krash, Ed era casi como un niño. Se maravillaba con cada artefacto que veia, cada criatura de una especie diferente a la suya le causaba mucha alegria y admiración. Los orificios que poseia en su espalda lo confirmaban, cada vez que sentia alegria despedian un olor agradable. Mejor no hablar del olor que despedian cuando se enfadaba.
Junto a Ed andaba Frip, con un paso alegre –como el de Ed- y despreocupado. Hacia mucho quie no bajaban a un planeta tan bonito –siempre planetas deserticos, o en guerra-, y Frip no iba a permitir que Krash o Ter le estropeasen el viaje con sus caras serias. Por esa razón hizo el viaje con Ed. Un tipo mucho mkás alegre que esos dos.
Llegaron a una colina con un camino que la atravesaba.
Donde empezaba el camino se encontraba un Catón cortando el paso. Ter se dirigió a él.
-¿Quienes sois?- preguntó el Catón antes de que Ter empezara a hablar. El BipedoS se detuvo y apuntó al Catón. Nadie lo notó, ya que aparentemente sólo se habia detenido a unos metros de él.
Los Corredores, mientras, se mantenian a lo lejos corriendo en circulos.
-Somos los capitanes Ter, Krash y Ed. Hemos sido enviados a este planeta con órdenes de hablar con el jefe de la tribu de loc Catones y que nos exponga su problema.
-Ah, los enviados, claro, por Spode, ¡haberlo dicho antes! –el Catón dirigió una mirada de desconfianza al BipedoS- Seguidme.
Todos se pusieron a andar, con el Catón al frente del grupo. En cuanto el Catón oyó que el BipedoS empezaba a andar con su estruendoso –y caracteristico- sonido, dio media vuelta y dijo:
-Ese artefacto no puede pasar –dijo señalando a la máquina. Ter se giró para mirar al BipedoS- El jefe no acepta que artefactos del tamaño de casas entren en nuestra pequeña aldea.
Ter, resignandose, se acercó al BipedoS y le susurró unas palabras a la unidad de escucha que la máquina poseia –las luces de la parte frontal-. La máquina se mantuvo en silencio. Mientras Ter pasaba frente al Catón para ir a la aldea, el BipedoS dio la vuelta –dificultosamente- y subió a una colina cercana. Allí se detuvo, y esperó, vigilando.
Mientras subian a la cima de la colina un sonido se propagó bajo sus pies. Como el sonido de una trompeta muy grave.
Ter se detuvo al instante, como Krash. Ed dio un brinco.
-Por eso habeis venido –explicó el Catón con voz grave.
_____________________________________________________
Triple post...
Recordais al BipedoS?
