Fue una despedida repentina. De pronto me encontré sólo a mitad de la noche, en una ciudad en la cual no conocía a nadie. Decidí buscar algún hotel barato donde pasar la noche. Las calles estaban solitarias, y el viento soplaba, aullando entre los edificios de la capital. Mientras caminaba, me repetía a mi mismo el mensaje que me había dado Ce-Acatl:
"Nuestra espera está a punto de terminar. El rollo se encuentra en Groosham. El sabrá que hacer con esa información. Tambien dile esto: Su Majestad ha aceptado nuestras propuesta. Irá con nostros" Nada de esto tenia sentido para mi, excepto la parte en que habló de Su Majestad. El único Rey que quedaba en El Único Mundo es el Rey de Ínzule, pero ignoraba cual sería su relación en todo eso. Lo que sí sabía era que Ce-Acatl tenía razón al decir que yo sí lo conocía a él, pero no lo
reconocía. A pesar de tener tan solo 26 años, había sido escogido por el expresidente teotihuacano para ser el primer contacto entre El Único Mundo y el resto del mundo. Lo que no entendía era que relación tenía Ce-Acatl con el viejo Vana.
Caminé calles absorto en estos pensamientos hasta que de pronto me encontré en un enorme espacio abierto; la Gran Plaza de Teotihuacan. Entonces recorde la sugerencia de Ce-Acatl de ir a la estatua de la Plaza y dejar que ella me contara su historia. Eso era absurdo, obviamente. Lo más seguro es que quisiera que leyera la placa de la efinge, cosa que no estaba dsipuesto a hacer. Aun asi caminé hacia el centro de la Plaza.
A la luz de las farolas, con las calles y la Plaza más silenciosas y solitarias que una tumba, distinguí el Palacio Nacional, antigua sede del Reino Teotihuacano. Aún así, las tinieblas eran tales que no distinguía datalle alguno del Palacio, pero en cambio, la estatua estaba iluminada por sus cuatro costados. Me acerque y distingui a los tres soldados que representaba, pero para mi gusto no parecian para nada soldados... sus atuendos no eran de infantes, ni sus rasgos correspondian a alguien de la milicia.

Eran ellos tres quienes salvaron al Rey de Teotihuacan de caer prisionero durante la toma de la ciudad por el ejercito Kasabestano hace ya más de 20 años, y en su honor el Rey ordenó construir la estatua.Tomé asiento en una de las bancas que rodeaban la estatua, y fue entonces cuando noté el cancancio que llevaba arrastrando desde muchas horas atrás. Me recosté en la banca, mirando la estatua, mientras mis ojos se cerraban lentamente, y la majestusidad de ella me hinoptizaba... mientras caiga en la negrura del sueño.
Un murmullo de voces estaba en el aire. Aún estaba oscuro, pero a mi lado estaban tres hombres. Eran ellos los que murmuraban.
Cuando me incorporé, callaron.
-
Mixpantzinco- dijo el más viejo de las hombres.
Yo me quedé sin comprender lo que el hombre quizo decir.
-
Joven, ¡responde!- dijo el segundo de ellos, sin enfado, pero con apremio.
Silencio.
-¡Hay que ver!-dijo el tercero, él más joven -
¡¡¡Xomipanolti!!!, ¡¡¡Xomipanolti!!!... ¿Que no sabes saludar?, ¿Acaso ya ningún hombre habla nahuatl?Nahuatl es el nombre del antiguo idioma que se hablaba en el pais, pero hoy no son muchos quienes lo hablan aun.
-¿Qui-quienes son ustedes?, alcance a decir con voz débil.
El segundo en hablar soltó una risa, larga y melodiosa, y dijo:
-
A juzgar por tu ignorancia, dudo que aprecies esa informacion...El tercero de ellos lo interrumpió:
-
Aun así.. ¡te lo diremos!. Yo soy Yoali Ehecatl, Viento de la Noche.-Yo soy Xipe Totec, El Desollador,-dijo el segundo
-Y yo Huehueteotl, El Mas Viejo de los Dioses-dijo el primero
Una carcajada incontrolable surgió de mi garganta.
-Ya entiendo-dije entre risas-
ya entiendo. Recuerdo haberme recostado en la banca, debo haberme dormido y ustedes son parte de mi sueño.
-
Puede ser...-dijo el personaje que se hacia llamar El Mas Viejo de los Dioses-
pero ¿cual sería la diferencia?. Dormido o despierto, aqui estamos
-Aqui estamos, por que nosotros somos los Guardianes de la Estatua-dijo Xipe Totec-
Pocos, muy pocos conocen la historia de esta estatua...-La historia la conocen todos- lo interrumpí.
-Piensa, joven, piensa... ¿la has observado de verdad? ¿Quien estuvo con el Rey el día en que los ejercitos enemigos tomaron la Plaza? No. Lo que sucedio ese fue más misterioso de lo que la gente cree. No hubo nadie defendiendo al Rey... estaba solo.... pero nostros no abandonamos a los hombres de bien. Y el Rey lo supo, y dedico en realidad esa estatua a nosotros... además de otra razón que quizá algún día descubras.Aquel que se autollamaba Yoali Ehecatl soltó un gemido:
-Lo único que le reprocho al Rey es que dispuso la estatua de tal modo que siempre el primer rayo de sol me deslumbra a mi por las mañanas y...-¡Calla!-dijo Huehueteotl-
se hace tarde y... no, ya
es demasiado tarde. Solo te diré, joven mexica, lo que gente mas sabia que tu ha venido a buscar a este lugar y pocos han entendido. No creo que tu lo entiendas, pero es mi deber decirlo. El Quinto Sol acaba. No dentró de unos años, o meses. No. Ahora mismo esta acabando. El final de esta Era ha llegado, y el mundo no será igual nunca más. Todos aquellos que han oido las voces de estos viejos dioses que aun se aferran a su pueblo, aun cuando nuestro pueblo ya no los recuerde, saben que tomarán parte de esta historia. El secreto para triunfar en esta hora de cambio se esconde aqui mismo, ahora, pero es tarea del hombre, no de los dioses, elegir descubrirlo. Aun asi, Texpatlipoca el Negro anda aun suelto en el mundo, he impedirá a toda costa que la humanidad sepa la verdad. ...Tú ya eres parte de esta historia, y auguro que serás un hilo fundamental en el tejido con el que Xochiquetzal, la Tejedora, esta escribiendo la historia de este mundo. Ahora ya amanece, y hemos de irnos. Adios.Alzó la mano derecha, mientras un sopor inmenso se apoderaba de mi, y cai sin sentido sobre la banca nuevamente.
Cuando abrí los ojos, el cielo era rosa en el oriente. ¿Que había pasado?. Aun seguía ahi, enmedio de la Gran Plaza, solo, y recorde mi sueño. Me rei de mi mismo ante lo absurdo de este. "
Estar con el viejo Vana me afecta",me dije a mi mismo. Y entonces, lo vi.
El primer rayo de sol brilló sobre el mundo y cayó sobre la cabeza del soldado que, increiblemente, tenia un enorme parecido con mi ensoñacion, con aquel que se presentó como Yoali Ehecatl, Viento de la Noche.