Aaaaaaaaaaaah, cómo me encantan estos temas de conversación...

Ahora que se ha mencionado el cambio climático, me gustaría decir algo al respecto, aunque me desvíe un poco del tema. Pido disculpas por ello.
Alucino con la gentuza que sigue alegando "no creer" en el cambio climático. Por lo visto, hay científicos que afirman que el cambio climático no es fruto de la contaminación generada por el hombre y, por supuesto, hay cientos o incluso miles de adeptos a este pensamiento. De verdad que flipo. Es que, aunque eso fuese cierto, no deja de ser verdad que estamos destruyendo el mundo, narices. Parece que estemos esperando a la catástrofe para decidirnos a hacer algo para evitarlo. Pero claro, eso ocurre sólo en ciertos países de inconscientes como España (sí, adoro mi país, pero tenemos que reconocerlo). No podéis haceros una idea de cuán concienciados están, sin embargo, países como Canadá. Aunque reconozco que por zonas. ¿Por qué narices los malditos gobiernos no se deciden a hacer algo
YA? Está claro que la sociedad, por comodidad, no lo va a hacer. Pues cojones, QUE SE IMPONGA. Que ya me veo dentro de veinte años refugiada en mi casa soportando granizadas del tamaño de melones.
Me hace gracia la gente que toma la actitud de "yo no puedo hacer nada". Sí puedes, mentecato, sí puedes. Ese papel que acabas de tirar al suelo, métetelo al bolsillo y tíralo tres metros más adelante en una condenada papelera, que para eso están. "No, pero es que un papel no hace daño". No, uno no. Pero millones y millones de papeles tirados al suelo diariamente están dañando seriamente el curso normal de la naturaleza. No cojas el maldito coche para comprar el pan dos esquinas más allá de tu casa. ¿De verdad te cuesta TANTO andar quinientos metros?
Por Dios, hagamos algo. Lo poco que esté en nuestra mano aunque sea un pellizquito de nada. Pero hagámoslo. Yo sinceramente eempiezo a estar seriamente asustada con este tema. Ahora me doy cuenta de hasta qué punto puede el hombre llegar a ser autodestructivo. "Homo homini lupus", qué gran verdad. Ya estamos en la boca del lobo, ahora sólo queda que nos mastiquen.
