Capitulo 1
Un año de amor
Me desperté con los gritos de mi padre, como siempre peleando con mi madre, mi hermana pequeña luna lloraba a gritos, como no me iba a despertarme con tantos gritos, me levante de mi cama tenía que bañarme y ponerme lo mejor que tuviera, hoy cumplía un año con mi novio, todo tenía que salir bien, su regalo será una guitarra de color rojo fuerte su color preferido, mi madre me llama:
- ¡ Cristina!, ven a comer y trae a tu hermana que está llorando, -seguía llorando mi padre todos los días la hace llorar-
- Ya voy mamá recogeré a luna de su habitación.
- Si está bien, no te tardes.
Savia que mi padre tenía una amante por eso siempre peleaba con mi madre, alguna vez vi a una mujer con él era de cabello amarillo, ojos verdes, cuerpo perfecto y muy simpática. Baje con luna en brazos la senté en una silla para bebes mi madre había preparado para nosotros una ensalada de otoño la receta de la familia, desde mi bisabuela hasta mi madre se ha pasado esta receta, me senté a comer tenía tanta hambre creo que era por el estrés de el aniversario, comí lo más rápido posible en 2 minutos mi plato estaba sin nada, le di las gracias a mi madre es una buena cocinera me despedí de ella y de luna tenía que salir ya inmediatamente o si no se me haría tarde.
Salí de mi casa con mi mejor vestido es de color morado con puntos negros, mi cabello tenía un moño de color negro para que resaltare en mi brillante cabello de color amarillo, me encontraría con mi novio en el parque después de encontrarnos hiramos a un restaurante muy tranquilo, agarre un taxi tenía que llegar temprano pues él es muy puntual mi ventaja es que es una ciudad pequeña.
La familia de mi novio es un poco extraña vive en un pequeño castillo de piedra aun que por dentro es un poco lujoso ellos son ricos, dicen los habitantes de la ciudad que son vampiros aun que no se ha comprobado nada, pero eso se creen ellos dicen que en la noche es en donde más se ve, que rondan por las casas pero solo son simples rumores.
- Señorita, ya llegamos al parque son 10 monedas
- Ha perdón me quede pensando, tome su dinero,- le deje en el asiento trasero 2 monedas más pues el taxista era muy simpático-.
Me baje del taxi el hombre se despido de mi era un hombre alto, de cabello oscuro, moreno, con ojos cafés y un poco corpulento, camine hacia el parque encontré el asiento en donde mi novio y yo nos sentábamos siempre, todavía faltaban 10 minutos para el llegara, recuerdo que aquí lo conocí a él.
Pasado.
- hola chica, ¿Cómo te llamas?
- Cristina, ¿y tu?, era un chico alto como de 1.70, atlético de color blanco, ojos grises, cabello castaño claro y muy simpático-.
- Me llamo marioski estremberry, pero me puedes decir Mario, soy de familia inglesa, nos mudamos aquí por problemas familiares, mis padres y yo vivimos cerca de las afueras de la ciudad en un pequeño castillo, cuando quieras puedes irnos a visitar.
- Qué bien yo tampoco soy de aquí, soy de Monagas un pueblo pero nos mudamos por el trabajo de mi padre es escritor.- sentía que me podía leer la mente pero no me importaba me hacía sentir en confianza-.
- Bueno Cristina me tengo que ir, todavía no hemos terminado de desempacar todo, me gustaría volverte a ver algún día eres una niña muy linda.
Presente
Ya eran las 12:30 de la tarde, llevaba una hora de retraso intente llamarlo pero su teléfono no sonaba ni el de su casa, algo tenía que a verle pasado siempre fue muy puntual y este día tan especial para los 2.
Me levante del asiento, su casa no quedaba tan lejos del parque comencé a caminar, mi corazón me decía que él no se encontraba bien, llegue después de 10 minutos de caminar fuertemente sudaba mucho mi playera esta mojada de sudor, en la casa no se encontraban los 2 autos de su familia, toque la puerta salió una anciana como de 58 años y me dijo:
- Hola, ¿Qué deseas?- tenía un tono de voz muy fina u cuerpo se ve cansado, su cabello blanco y corto estaba maltratado, su cara llenas de arruga y dolida-.
- Se encuentra Mario
- Mario, quien es Mario no lo conozco, me mude hace una semana ha esta casa.
- ¿Qué?, no sabe a dónde fueron los dueños de esta casa.
- Esta casa no me la vendieron a mí, se la vendieron a mi hijo menor es mi regalo de 60 años, - la anciana se veía sincera por un momento sonrió-.
- Gracias seora, si llega a saber algo de la familia Estremberry llámeme,- tenía mi rostro pálido, triste y a punto de llorar-.
Camine de espacio mi cuerpo estaba tambaleando regrese aquel parque solitario y lleno de recuerdos, me senté en el árbol en donde Mario y yo nos dimos nuestro primer beso en donde habíamos puesto en el asiento “siempre estaremos juntos”, me agache y en medio de una pequeña llerva encontré una carta la cual decía:
Para mi pequeña Cris.
De su amor verdadero.
Hola cristina perdón por no estar contigo se que hoy es un día muy especial para los dos pero mi familia teníamos que irnos, surgió un problema familiar encontraras debajo del asiento al lado de las flores un paquete ese es tu regalo, no se me podía olvidar se que tú me abras comprado una guitarra, la señora que vive en nuestra casa no nos conoce por eso tal vez no te respondió nada, cuando pueda te escribiré en estos momentos no puedo, solo recuerda…
Te amo.
Savia que algo me había escrito siempre fue muy cariñoso con migo, llore un rato la tristeza me ganaba pero estaba feliz por dentro savia que él estaba aquí con migo, tal vez no lo volvería a ver no lo sé, me quite las lagrimas de los ojos su guitarra se la guardare hasta el momento de nuestro encuentro, tome nuevamente un taxi ya eran las 3:30 de la tarde tenía que volver a mi casa, entre a mi casa mi madre estaba preparando el almuerzo y cuidando de luna, mi padre como siempre trabajaba en la computadora es un hombre muy trabajador pero un poco gruñón, entre a mi habitación quería abrir el regalo de Mario era un poco grande y pesado, después de quitarme el vestido abrí aquel regalo de aniversarios era una gema de color rojo sangre tenia forma de corazón humano estaba una carta en el paquete que decía:
Cuídalo muy bien no lo pierdas, vale más de lo que puedas creer si puedes siempre mantenlo contigo ayudara mucho.
No entendí esta carta de Mario, ¿Por qué esta gema me ayudaría?, ¿Por qué dice que vale mucho? Pero para que el me la regalara tenía que ser algo muy valioso e importante, salí a comer ya eran las 5: 30 de la tarde mi madre le daba de comer a luna baje las escaleras, sentía que alguien me miraba era como cuando Mario me leyó la mente pero ahora era algo mas fuerte como dañino, me comenzó a doler la cabeza mi cuerpo se puso pálido y pesado, mis ojos me ardían como cuando tengo fiebre se me nublo la vista y en un minuto caí al piso nunca me había pasado eso, era algo extraño no podía mover mi cuerpo era inútil cualquier movimiento, mi cuerpo por un momento no me pertenecía lo último que recuerdo es alguien acercándose a mi…








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