(Vuelve en el director, con cara de cabreo, y ganas de ver cabezas rodar) ¡Pero Diego! ¿Qué estás haciendo! ¿No pienso dejar que denuncien a mi colegio por una incompetencia de ese calibre! ¿Cómo se te ocurre sacar un látigo y un rifle de asalto? ¿SOLO? ¡No, hombre, no! ¡Saca el lanzacohetes, y vamos listos!
