Jajajaja. Muy bueno, Adela

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Voy a contar yo un par de chistes que me han contado hoy:
Esto es un camarero al que acaban de contratar, que ve un cliente entrar por la puerta. Cuando llega a la barra le dice el cliente:
- me vas a poner tres cafés: uno para mí, uno para ti y otro para tu puta madre.
El camarero, con los ojos como platos, decide servirlos sin decir nada, puesto que es su primer día, no vaya a ser que la líe. Al día siguiente vuelve a aparecer el mismo cliente y cuando llega a la barra dice:
- me vas a poner tres cafés: uno para mí, uno para ti y otro para tu puta madre.
El camarero, esta vez bastante enfadado, decide servirlos sin decir nada y piensa: como mañana se vuelva a meter con mi madre le doy una paliza y lo dejo en el suelo.
Total, al día siguiente vuelve el cliente, se acerca a la barra y dice:
- me vas a poner tres cafés: uno para mí, uno pata ti y otro para tu puta madre.
El camarero, que había discutido y no venía de muy buenos humos, pasa la barra de un salto, se lanza al cliente y empieza a pegarle puñetazos.
Al día siguiente vuelve el mismo hombre y al acercarse a pedir dice:
- me vas a poner dos cafés: uno para mí y otro para tu puta madre, porque a ti el café te sienta muy mal.
Esto es un hombre al que acaban de operar y que está recuperándose en una habitación de un hospital. Como las enfermeras ven que está mejorando muy rápido, el primer día después de la operación deciden traerle algo de comer y le sirven una aceituna y un vaso con un culillo de agua. El paciente, tumbado en la cama le dice a la enfermera:
- disculpe, ¿tienen sellos de correos?
a lo que la enfermera responde:
- ¿sellos? si quiere puede darnos la carta y nosotras la enviamos.
Y el paciente contesta:
- Nooo... si es para leer algo después de comer.