Gracias Betty!
A los tuyos le he leído un cuento, les he cantado una nana y, después de que lloraran un poquito por mi mala voz, les he plantado un besote a cada uno en la cabecita (en el caso de los dos huevos, en la cáscara), los he puesto en sus cunitas y los he dejado roncando suavemente. Mañana más, no te preocupes xDDDD.

























