Odio a la gente de mi barrio, en general.
Son escandalosos, su risa histérica se oye treinta calles más allá, tienen el móvil BIEN CARO pero eligen llamarse a berreos, se ponen a cantar A PLENO PULMON a las 4 ó 5 de la mañana, montan fiestas fuera, montan barbacoas, hacen hogueras bien grandes, hacen lo que les sale de la P*** y no contentos con atufar el barrio de humo con sus fiestas, ponen la música tan alta como pueden, sus mocosos son unos impertinentes, gritan, lloran, gritan más.
Alguna vez han quemado los contenedores de basura.
Nos habían puesto aquí un cartel muy moderno que anuncia cuánto tardará en venir el autobus, a qué distancia se encuentra cada uno y tal, pero los muy mocosos lo rompieron, había sido muy generoso por parte del ayuntamiento poner algo así en este barrio, pero ellos no hacen más que joder, ya no lo han respuesto y nunca se plantearán poner cosas que se puedan romper. Luego los muy comem*** lloran porque los marginan, pero es que se lo ganan a pulso.
También han quitado los buzones de correos que había, por lo mismo. Los taxis (Dicen, aún no me ha pasado) tienen miedo a pasar por aquí, los butaneros se exponen a que les roben bombonas si van a repartir a la puerta.
Incluso cuando pusieron las vías de gas natural, no sé qué hicieron, que habían conectado nosequé y nos pusieron en peligro de que aquello saltara por los aires. Menudos hijos de p*** están hechos todos.















