Ooh, muchas gracias, Sazare. Es magnífico tener a alguien que sabes que te va a escuchar siempre. No hablo con esto de mis amigos de carne y hueso muy frecuentemente, puesto que ellos lo único que hacen es decirme lo mismo: "pues déjalo". No me comprenden, no saben lo duro que ha sido para mí llegar hasta aquí, y por eso sé que no son los adecuados con los que hablar del tema, y no porque no quieran ayudarme precisamente.
Y no, no niego que tener profesores exigentes es malo, es magnífico, pero también tiene su lado negativo...cuando son tan estrictos y serios te echa mucho para atrás elaborarles preguntas. Este profesor de Matemáticas se irrita, te ridiculiza a veces,...y vamos, que no quiero meter la pata. Sí o sí todo el mundo en mi clase tiene un profesor particular de Matemáticas (si no, ahí sí que no aprobaría nadie) y yo también tengo uno, una especie de academia a la que vamos mucha gente, pero a veces llego con grandes lagunas y dudas, y él no se puede parar exclusivamente en mí.
-Son preguntas concretas.
Eso es lo que me suele decir a mí. Y pienso: "¿no será mejor un profesor exclusivo para mí?". Pero me daría vergüenza dejar la academia...daría la sensación de que no doy para más o algo así, y es simplemente que no puedo llevar el ritmo de los demás, la exigencia de mi instituto en las diferentes materias y el tiempo del resto de mis tardes tan limitado hace que, o necesite más horas, o que tenga un prefesor
sólo para mí, y resolver dudas, y problemas, y ejercicios sin parar. Con este profesor absolutamente nadie ha aprobado estudiando el día antes. Como mínimo, una semana sin parar. Y mira que, por ejemplo, yo soy buenísima estudiando el día antes,todo sea dicho. Mi mente desde que era pequeña se organizaba para estudiar en el mínimo tiempo posible debido a mis actividades. Pero fijaros si las Matemáticas son complejas con este profesor que ni por esas, ni dejando de dormir. Tienes que ser constante, que no se te escape una, hacer todos los numerosos ejercicios que pone en el aula virtual tantos días, y preguntárselos e intentar entenderlos. En los exámenes antes de Matemáticas, siempre estamos agobiadísimos. No es para menos. De verdad que no os riáis cuando digo que es el terror de asignatura mayor que he tenido que afrontar hasta ahora. Siempre las Mates han sido muy difíciles en mi instituto, pero jamás
tanto. Muchas amigas mías (en Ciencias somos casi todo chicas), también buenas, tendrán que estudiar en Navidad...qué otro remedio.
