Me alegro que os guste

Ahora voy con la segunda parte del tercer capitulo.
[justify]Hubo un extraño silencio en el que ambos parecieron recapacitar en los hechos, buscando respuestas al problema, un grave problema que involucraba al imperio de Atlantis y a sus futuras generaciones.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]-¿Y que ha ocurrido? –preguntó Ryón con un hilo de voz- ¿Ya han encontrado al emperador?
[justify]-No, la verdad es que no sabemos por donde comenzar. Además, algunos sectores del ejercito y del senado no parecen demasiado dispuestos a emplear su esfuerzo en buscar al emperador. Creen que la familia Thelina ya ha llegado a su fin y que en los tiempos de guerra y desesperación, un joven como Thenathos no tiene la capacidad para liderar a un imperio como el de Atlantis. Según su opinión, en estos momentos hace falta liderazgo militar, por lo que barajan la posibilidad de escoger un nuevo emperador de entre los altos cargos del ejercito.
[justify]-¡Eso es absurdo! –bramó Ryón, que había estado conteniendo su ira. Desde hacia años estaba a cargo de la protección de la familia imperial, y era una de las personas que seguían considerando a la familia Thelina como la más apropiada y prospera en la historia de Atlantis. –Ellos no tienen el poder ni la potestad de decidir eso. El antiguo emperador nombró a Thenathos como su sucesor y así debe ser. Asi lo recogen las leyes y la tradicion de este imperio.
[/justify]
[justify]-Lo entiendo, y comparto tu postura, pero la historia ya nos ha demostrado en muchas ocasiones que las leyes y las reglas se pueden infligir o simplemente eliminar, como ocurrió cuando la familia Thelina luchó contra los Karlaas para subir al poder, al igual que lo hizo Zassalamel en su momento. Pero por el ahora, yo tengo el principal poder en Atlantis, pero si no doy con el emperador pronto, solo los dioses saben que puede ocurrir. Una rebelión, una traición, quien sabe, quizas la codicia del senado, que ve como poco a poco entra en el olvido y la decadencia, los lleve a tratar un mandato conjunto si Arcadia los ayuda, y en ese caso, el emperador sera el menor de nuestros problemas.
[justify]-Pues deberíamos empezar a buscar.
[justify] [/justify]
[justify]Theas esbozó una sonrisa que mezclaba ironía y cansancio. Luego se detuvo, mirando fijamente al anciano Ryón, que respiraba entrecortadamente como si le costara mantenerse en pie.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]-Le aseguro que lo hemos intentado, pero no sabemos nada de quienes se lo han llevado. Suponemos que eran arcanos por el modo en el que actuaron, pero desconocemos su numero de compañía, su procedencia y aun menos, su destino. Estamos en un momento de guerra continua, una guerra que esta acabando con todos nosotros. Las fronteras del norte son un caos. Día tras día nos llegan noticias de cambios en los territorios. Si no estamos seguros ni en nuestro propio territorio, no quiero ni imaginar que ocurriría si nuestro emperador acabase entrando en territorio arcano. En ese caso, seria el final de la familia Thelina, el final del imperio y posiblemente, el final de Atlantis. Pero aún así, partiendo de Rabanasta, pueden haber ido hacia el este, cruzando tras el gran lago para entrar de nuevo en Arcadia por el norte, o bien podrían haber marchado hacia el oeste, alcanzando la isla de Basliad, uno de los mayores bastiones de Arcadia. En este caso, las posibilidades de traerlo de vuelta serian nulas.
[justify] [/justify]
[justify]Ambos se quedaron pensativos, como si su cabeza trabajara al máximo para encontrar algún indicio o pista que les ayudase a dar con el emperador. El único superviviente de la matanza había sido Ryón, que ahora intentaba recordar la dantesca escena antes de caer sin sentido en los pasillos de la residencia.[/justify]
[justify]-¡Claro! –gritó el hombre, y Theas lo miró extrañado- Habia un hombre, su general, Halledio. Él fué quien atacó la residencia. Y si mal no recuerdo parecía molesto por tener que capturar al emperador. Por su actitud, tenia muchas ganas de acabar con él, pero alguien, supongo que su superior, se lo prohibió. Entonces, está claro que lo quieren conducir a Arcadia, lo más probable es que lo lleven ante su emperador en Dalarnas.
[justify] [/justify]
[justify]Pero Theas ya no escuchaba al anciano, que se calló. El general de los Claymore permanecía impasible, con gesto pensativo. Sus ojos se movían sistemáticamente en todas direcciones, como si buscara la respuesta por la habitación. Finalmente, sus pupilas se detuvieron con un aspecto de satisfacción.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]-Halledio, conozco ese nombre. ¿Era un hombre robusto, larga cabellera negra y ojos oscuros, no? –Ryón asintió con un gesto rápido de la cabeza- Halledio Deinara Laos, general de la tercera división de infantería del cuartel de Basliad, la más grande de las ciudades de dicha isla y una de las más defendidas. Esta claro que lo quieren llevar hasta la isla, desde donde viajará hasta el corazón de Arcadia donde nunca podremos alcanzarlo.
[justify] [/justify]
[justify]Theas Balther se giró con determinación haciendo ondear su capa azul oscuro por la habitación. Torció la cara y esbozó una sincera sonrisa:[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]-Muchas gracias, Ryón. Espero verle pronto, pero ahora tengo que informar de las nuevas al senado y el resto del ejercito. Buenos días.[/justify]
[justify]-Adiós. –se despidió el anciano, orgulloso de haber contribuido en la labor. Vio como la plateada armadura y luego la sedosa capa se perdían tras una columna de mármol blanco que reflejaba su propia imagen demacrada y anciana en un mundo corrupto y lleno de muerte.[/justify]
[/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify]