Tú eliges Capital SimCity Capital Sims Capital Spore
Capital SimCity

El último emperador de Thelina

Aquí puedes explicar la historia de tu región.

Moderador: Equipo moderador [CSC]

Notapor Night_Fox » 29 Oct 2007, 19:29

[justify]Una nueva mitad de capitulo :P No os preocupeis si ahora os parece un poco lenta, pero tengo que introducir la historia antes de que comiencen a pasar cosas más interesantes. Bueno, solo me queda esperar que aun asi os guste :mrgreen:


Capítulo 4: Reunión[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Rabanasta, una próspera ciudad atlana situada a las costas de la región del mismo nombre, en el golfo de Parteria. Los orígenes de la metrópoli se remontan a cientos de años atrás, en los y tiempos del emperador Santur Paopolos, quien propuso la creación de un pequeño asentamiento en el golfo, un autentico paraje natural, con grandes árboles e infinitas costas de arena plateada, bañadas por un mar de cristalina agua donde los peces se paseaban tranquilamente de un lado a otro. [/justify]
[justify]Con el tiempo el asentamiento se convirtió en poblado y luego en ciudad, pero tras el mandato de Therabis fue considerada ciudad capital de la región de Rabanasta. Ahora, en aquel fatídico día soleado, la inmensa ciudad se extendía con el habitual jolgorio y movimiento que se sucedía durante todo el año fuese cual fuese su situación. Las murallas de piedra estaban formadas por enormes bloques de color crema, culminados por decenas de torres de vigilancia que se alzaban varios metros del suelo, con tejados color rojo que guarecían a cientos de soldados vestidos de azul. Fuera de las murallas había un largo trecho de césped surcado por varios caminos adoquinados por los que fluían carruajes de madera y cientos de personas, a cual más distinta y entrañable que la anterior. Al prado verdoso lo seguían pequeñas construcciones, normalmente casas de piedra o de madrea donde vivían aldeanos y trabajadores. En ocasiones estas simples casas se sustituían por enormes y palaciegas villas, posesión de ricos mercaderes y otros nobles de la ciudad que huían del barullo y el gentío que se podía encontrar tras la murallas. Tras estas edificaciones seguía el espeso bosque de Rabanasta, formado por miles, quizás millones de árboles y arbustos verdosos que oscurecían la tierra con sus grandes hojas que se extendían por doquier. Los distintos caminos que habían partido de la ciudad se desviaban en todas direcciones con destinos muy diversos y remotos. [/justify]
[justify]En cuanto al interior de las murallas, se podía encontrar una gran ciudad, con varias zonas diferenciadas según su antigüedad, por lo que los edificios y estilos cambiaban mostrando así una ciudad diversa pero a la vez unida. Era una urbe alargada, con cuatro puertas principales, cada una situada en un punto cardinal. En el centro de la ciudad se podía encontrar la zona más antigua, coincidiendo esta con el sector más rico y adornado de la localidad. Justo en el centro se alzaba el gran palacio de Rabanasta, siendo este el punto de referencia y símbolo más importante de toda la región. Era una colosal estructura que se alzaba cien metros, fusionándose con el cielo y las nubes que se arremolinaban al rededor de su punto más alto. La base era un rombo de enormes dimensiones que se levantaba tres metros del suelo, con escaleras de mármol blanco que subían por los cuatro lados hasta el palacio. Este se sostenía por cientos de columnas que seguían una forma imprecisa, ondulada, pero entre todas ellas destacaban siete enormes columnas de un exagerado diámetro de cinco metros. Estas columnas se alzaban veinte metros, convirtiéndose en los siete pilares sobre los que se sujetaba en edificio. Al rededor de estos pilares de piedra se sucedían un entramado de paredes, techos a dos aguas, ventanas, columnas, cariatides y cornisas, adornados con estatuas, brillantes cristaleras multicolor y pinturas de un detalle extremo y embriagador. La decenas de balaustradas mostraban el interior del castillo, iluminado por el intenso sol que cubría la totalidad de Rabanasta. El palacio iba alzándose cada vez más estrecho, con torres y almenas, así como grandes salas rodeadas de altas cristaleras. Finalmente, justo sobre una estructura rectangular con varias salas adyacentes, se imponía la gran torre del homenaje, con una forma ligeramente triangular que la hacia cada vez más estrecha hasta acabar con un tejado circular de color negro desde el cual la vista podía alcanzar toda la ciudad que se iba extendiendo por doquier.
[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Al rededor del palacio, las primeras casas se alzaban a cierta distancia, cubierta esta por preciosos jardines y plazas de piedra por las que circulaban cientos de personas, muchas de ellas en dirección a palacio. Una vez finalizaban estas plazas y jardines, se podían encontrar las primeras casas, unas grandes estructuras color crema, con excesiva ornamentación ya fuese en forma de esculturas, pinturas o columnatas adornadas con pequeños relieves. Esas eran las residencias más ricas de la ciudad, donde vivían nobles de todas partes de la región. Las casas se extendían de forma irregular, con jardines, fuentes y enormes plazas entre medio, lo que les otorgaba una sensación de libertad y tranquilidad. Una pequeña muralla de piedra rodeaba estas casas y el palacio, siendo esta una zona de difícil acceso. Tras esta nueva muralla se encontraba la ciudad de Rabanasta al completo, por la que se extendían miles de construcciones, desde casas, mercados, templos, talleres, cuarteles, torres de vigilancia, hostales e infinidad de locales más. Las casas eran, en gran parte, pequeñas, de unos dos o tres pisos, delimitadas todas ellas por calles adoquinadas. Eran de un color crema claro, siendo este casi blanco, con plantas y tapices que colgaban de ventanas y paredes. A pie de calle se podían encontrar tenderetes de madera donde los comerciantes exponían las mercancías que se podían hallar en su tienda. El sonido del metal fluía por las calles, cerca de las herrerías y armerías. Las vías estaban siempre repletas de carruajes, caballos, transeúntes y mercaderes que vociferaban para hacerse oír por encima del barullo. [/justify]
[justify]La ciudad emanaba un extraño aroma a flores, muy comunes por entre las calles y las casas, y a humedad. La luz se filtraba por encima de las casas, incidiendo en las calles con dulzura y calor. Cuando se iba alejando de las calles más céntricas, la ciudad se volvía tranquila y silenciosa, acentuándose el aroma a naturaleza y el calor del sol. Las casas se iban haciendo más pequeñas hasta convertirse en domicilios particulares cuya entrada daba a una calle, mientras que en el patio interior una fuente de agua resonaba con cautela cobijada por la sombra de los grandes árboles que silbaban al son del viento. De esta forma, la ciudad era una armoniosa fusión entre la vida y el ajetreo de las grandes ciudades y la tranquilidad, la naturaleza de las pequeñas y lujosas villas. [/justify]
[justify] [/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Pero tras esta tranquilidad y naturaleza, la ciudad estaba más tensa y silenciosa de lo habitual. La noticia de la desaparición del nuevo emperador era aun un secreto, pero la muerte del anterior Thelina era un hecho que todos conocían. Las calles se nublaban por el miedo y la incertidumbre. El emperador había muerto, y ya pasaban varios días sin noticias acerca de su sucesor. Según la tradición atlana, el emperador debía nombrar un sucesor antes de su primer año de mandato, aunque podía cambiar de discípulo en cualquier momento. La identidad del nuevo líder no era rebelada hasta la muerte del vigente emperador, pero en este caso se estaban demorando más de lo habitual. Esto, y el hecho de estar en guerra con Arcadia levantaba las sospechas sobre un posible final de la dinastía Thelina que ya duraba cientos de años. Aun así, las autoridades seguían conteniendo a las masas, evitando desvelar lo que realmente sucedía: que el emperador nombrado por Theclopotsam había sido secuestrado por los soldados arcanos. [/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Era por este motivo que no sololos civiles estaban alterados y a la espera, si no que también la esfera política se encontraba en un momento difícil. Aquella misma mañana se había convocado una reunión especial del senado, los altos cargos militares y políticos y el líder en funciones, Theas Balther.[/justify]
[size=134]La reunión tenia lugar en el palacio de Rabanasta, el centro urbano más cercano al lugar donde el emperador había desaparecido. La sala estaba llena. Los senadores, vestidos con sus togas azuladas, permanecían sentados en sus tribunas, formando un semicírculo del cual surgía un murmullo inquieto. A los lados de estos asientos senatoriales se amontonaban decenas de hombres y alguna que otra mujer. Unos vestían armaduras y trajes de gala militares, mientras que otros llevaban elegantes ropas de diversos colores, mostrando de esta forma su elevada posición en el mundo de la política atlana. Estos también cuchicheaban por lo bajo, pues la reunión aun no había comenzado. Pero el barullo de la sala se quebró cuando la pesada puerta de madera emitió un gruñido al tiempo que se abría con una extraña lentitud, dando paso a un hombre cubierto por el uniforme militar de los Claymore, la élite defensiva de Atlantis. Era Theas Balther, que avanzaba con paso decidido y la visa fija en la tribuna central de la sala. Todos le miraron atentamente, escudriñando hasta su más ínfimo movimiento. Cuando hubo llegado al centro de la habitación palaciega, se detuvo y carraspeó, quebrando un silencio expectante. Se dispuso a hablar:[/size]
Avatar de Usuario
Night_Fox
Manipulador
Manipulador
 
Mensajes: 5745
Registrado: 20 Jun 2006, 09:59
Ubicación: Barcelona, España
Género: Hombre

Notapor Ce-Acatl » 29 Oct 2007, 20:10

Para nada se me hace lento. Una descripcion de este calibre me encanta y me ayuda a imaginar mejor el ambiente y la escena, para este y los próximos capitulos. En fin, una ciudad formidable, parece Rabanasta. Este capitulo se merece un =D> =D> =D>
Recuerda vistar Me-xihc-co , la región donde siempre hay algo nuevo...

Lee las Crónicas Mexicas, donde el misterio se revela....
Avatar de Usuario
Ce-Acatl
Celebridad
Celebridad
 
Mensajes: 1261
Registrado: 09 Jul 2006, 19:35
Ubicación: Mexico, DF
Género: Hombre

Notapor Pabloox » 29 Oct 2007, 22:18

Mi enhorabuena por este capítulo, la verdad es que andaba defasado desde el capitulo 2, pero he "devorado" todo lo que has escrito jeje, y ya espero el próximo jejeje :mrgreen: :mrgreen:
Imagen
Avatar de Usuario
Pabloox
Concejal
Concejal
 
Mensajes: 2553
Registrado: 08 Ago 2006, 14:28
Ubicación: Llión, País Lliones, España
Género: Hombre

Notapor Elegost » 30 Oct 2007, 07:21

Estos dos ultimos capitulos estuvieron muy buenos, me encantaron las descripciones y lo dejaste en el momento mas emocionante, espero pronto el siguiente capitulo :mrgreen:
Avatar de Usuario
Elegost
Celebridad
Celebridad
 
Mensajes: 1236
Registrado: 05 Ago 2006, 20:49
Ubicación: Morelos, México
Género: Hombre

Notapor Night_Fox » 07 Nov 2007, 19:49

[justify] [/justify]
[justify]-Bien. Creo que ya saben el motivo de esta apresurada reunión. Siento mucho que no haya podido celebrarse en la capital, pero la urgencia del asunto que debemos tratar nos obliga a actuar deprisa y de forma eficiente. [/justify]
[justify]-Si, Theas. –una voz se hizo presente entre el silencio de los senadores. Un hombre anciano, de rostro pálido y demacrado se había levantado, mostrando un cuerpo menudo y delgado, por lo que las ropas le quedaban cómicamente desmesuradas, como si se tratase de un fantasma viejo y cansado. -Todos sabemos cual es el asunto por el que se nos ha citado, pero creo que ya va siendo hora de que cambiemos, de que Atlantis cambie. ¿Pretendes enzarzarte en una expedición suicida para recuperar a un crío que ha perdido a su familia y, posiblemente eso le haya hecho eloquecer? ¿Quieres ir en busca de alguien que a penas conoce el mundo y mucho menos este mundo en guerra? Eso suponiendo que aun siga con vida.
[justify]-Solo tú serias capaz de hablar de tal manera, Kardino.
[justify]-Hablar de tal manera... ¿a que te refieres?
[justify]-Me refiero a que solo tú eres tan rastrero y cobarde para deshonrar y blasfemar sobre tu superior cuando este se encuentra lejos, en una situación en la que tu ni siquiera puedes llegar a imaginar.
[justify]-¡¿Qué quieres decir, bastardo?! ¡¿ Pretendes poner nuestra vida en peligro por un simple crío miedoso que a penas sabe cual es el deber de un hombre?!
[justify]-Ese crío es tu emperador. –Theas habló tajante, lanzando una desafiante mirada a su oponente- Es el emperador de todos los que estáis en esta sala, el líder indiscutible de todo habitante de Atlantis y soberano de todas sus tierras y enseres. Solo él, por orden directa, puede negar un rescate hacia su persona. Por lo que es nuestro deber, nuestra obligación, la de rescatarlo con vida o morir en el intento. Le debemos lealtad por los siglos y los siglos de historia durante los que su familia, su sangre, nos ha protegido y nos ha conducido por el sendero correcto de la vida. Pero no se preocupe, senador Kardino, pues si aun recuerdo las lecciones de historia militar, y las recuerdo más bien de lo que usted recuerda a quien le debe lealtad, nunca en la historia del imperio Atlano, el senado ha luchado en las guerras, ni ha sido torturado, herido, amenazado o traicionado. Más bien, los senadores siempre han sido bastante cobardes y han huido a refugiarse a las fortalezas del imperio como ovejas que huyen del lobo feroz. Así que no tema por su vida, pues esta no esta en peligro a menos que peque usted de traición y debamos tomar medidad. Pero eso nunca se le ocurriría, ¿verdad?
[justify] [/justify]
[justify]La sala, que ya estaba en silencio, pareció helarse. El ambiente era tan tenso que podía haberse cortado con un cuchillo. Los senadores recapacitaban sobre las palabras con las que los había descrito Theas: cobardes. Por otro lado, los nobles y militares quedaron petrificados ante la reacción de Theas, quien en aquel momento era el líder en funciones del imperio. Pero quien parecía haber envejecido una década era Kardino, cuyo rostro parecia de cera, a excepción de las gotas de sudor fríoque se deslizaban desde su frente. Apartó la vista de Theas, quién respiraba con tranquilidad. Sus labios temblaron a pesar del ambiente caluroso de Rabanasta antes de decir:[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]-No... yo, nunca... nunca se me ocurriría tal cosa.
[justify]-Bien, pues aclarado esto, sigamos con la reunión que, a mi parecer, ya se esta demorando demasiado. –su voz era ahora mucho más fuerte, pues en la sala nadie hablaba. El silencio era intenso en incluso incomodo- No hay mucho tiempo si queremos encontrar al emperador antes de que se adentre en el imperio arcano.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Un confuso murmullo se apoderó dela sala. La mayoría solo conocían que el emperador había desaparecido, pero simplemente pensaban que en breve llegaría un carruaje de algún punto cercano con el cuerpo sin vida de Thenatos. Pocos barajaban la posibilidad de que el chico estuviese siendo conducido al imperio enemigo.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]-Hace pocos minutos he obtenido una información reveladora que demuestra la gravedad de la situación. El emperador esta ahora en manos de Halledio Deinara Laos, general de la tercera división de infantería del cuartel de Basliad, por lo que tengo mis sospechas de que el joven emperador será conducido a dicha ciudad y una vez llegue, no habrá forma de evitar que lo trasladen Dalarnas, donde ni el ejercito atlano en pleno puede penetrar hoy día. Nuestra única oportunidad es dar con Thenatos antes de que alcance su fatal destino.[/justify]
[justify]-Pero.. ¿estas seguro de esa información? –preguntó otro de los senadores con aspecto preocupado.
[justify]-Si Thodias, a pesar de no ser más que una información de un unico testigo, es una idea muy acertada y puesto que es la única pista, deberíamos seguirla.
[justify]-Pero... – Kardino estaba de pie, con un extraño gesto de temor y vergüenza. Su voz seguía siendo fría y temblorosa.- es muy difícil alcanzarles si nos llevan una ventaja tan grande.
[justify]-Bueno, Kardino, la verdad es que nos llevan ventaja, pero aun así hay que sumar que cargan con varios heridos, cuerpos y con un emperador enemigo que seguro esta oponiendo resistencia. Si nosotros fuésemos en su búsqueda, tendríamos que hacerlo de forma rápida. Pero antes de tomar una decisión, quiero que conozcan algo que muy poca gente sabe realmente. Desde hace muchos años, los emperadores han transmitido la herencia del imperio a quien ellos han escogido. Pero como es normal, los emperadores han optado desde hace siglos el transmitir su poder a miembros de su misma familia, en este caso, Thenatos. Pero algo que quizás muchos de ustedes no sepan es que no solo se escoge un heredero y se le advierte de su futura responsabilidad, sino que también se le transmiten una serie de conocimientos confidenciales y secretos que únicamente conocen los emperadores. –todo el mundo miraba con asombro e incredulidad. Esa información les había estado oculta durante decenas de reinados, pero en el fondo, todos los emperadores eran conocedores de cierta información secreta.- Pero como decía, esa información más confidencial solo se transmite a una única persona, aunque algunos otros, como yo, conocemos únicamente de su existencia. Lo que quiero decir, señoras y señores, es que el joven Thenatos, en manos del enemigo, es un libro abierto que muestra los puntos débiles de nuestra gran nación, lo que supondría un verdadero problema. Cuando los emperadores llegan a cierta edad de madurez, entienden que dicha información es demasiado comprometedora, por lo que optan por quitarse la vida antes de caer en manos indebidas. Un ejemplo lo tienen en Nathebila, quien se mató tras ser capturado por el enemigo. Pero dudo mucho que Thenatos pueda llevar a cabo tal muestra de valor, por lo que solo nos queda una opción, que es ir en su busca. Y ahora que todo esta dicho, por favor, sometamos esta cámara a votación.

[/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify][/justify]
Avatar de Usuario
Night_Fox
Manipulador
Manipulador
 
Mensajes: 5745
Registrado: 20 Jun 2006, 09:59
Ubicación: Barcelona, España
Género: Hombre

Notapor Pabloox » 07 Nov 2007, 20:06

Me gustaría saber quién les ha dicho a los Arcanos, si esa información es tan secreta, que el emperador sabe esa información tan confidencial. Hay topos en las altas esferas¿? :-k :-A
Imagen
Avatar de Usuario
Pabloox
Concejal
Concejal
 
Mensajes: 2553
Registrado: 08 Ago 2006, 14:28
Ubicación: Llión, País Lliones, España
Género: Hombre

Notapor Radamanthys » 09 Nov 2007, 14:28

Que bien, está muy emocionante la historia, dan ganas de leer el próximo capitulo.
Pronto en CSC.
Imagen
Avatar de Usuario
Radamanthys
Habitual
Habitual
 
Mensajes: 163
Registrado: 07 Jun 2007, 17:34
Ubicación: Punta Arenas, Región de Magallanes, Chile
Género: Hombre

Notapor Ce-Acatl » 10 Nov 2007, 18:48

Vaya!!!!, información secreta.... una de mis cosas favoritas :mrgreen: .... yo tambien quiero saber que puede ser tan secreto que sea preferible quitarse la vida antes que ponerse en riesgo de revelarla al enemigo.... :-k
Recuerda vistar Me-xihc-co , la región donde siempre hay algo nuevo...

Lee las Crónicas Mexicas, donde el misterio se revela....
Avatar de Usuario
Ce-Acatl
Celebridad
Celebridad
 
Mensajes: 1261
Registrado: 09 Jul 2006, 19:35
Ubicación: Mexico, DF
Género: Hombre

Notapor Elegost » 11 Nov 2007, 04:48

Simplemente grandioso relato, ahora no les queda de otra que ir por el emperador para evitar a que suelte la lengua :mrgreen:
Avatar de Usuario
Elegost
Celebridad
Celebridad
 
Mensajes: 1236
Registrado: 05 Ago 2006, 20:49
Ubicación: Morelos, México
Género: Hombre

Notapor Night_Fox » 07 Ene 2008, 12:09

[justify]No penseis que me habia olvidado. Sigo con la historia, espero que os guste y os ayude a conocer un poco más mi region de Atlantis :mrgreen: [/justify]
[justify][/justify]
[justify][/justify]
[justify][/justify]
[justify][/justify]
[justify]Capítulo 5: Viaje por tierras conocidas.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify] [/justify]
[justify] Unas sucias manos grandes como sartenes le sacudieron eln cuerpo con fuerza, despertándole de su largo y pesado sueño. No había dejado de revivir la muerte de sus padres una y otra vez, como si aquel recuerdo intentase atormentarle y arrancarle a él también de entre los vivos. Pero el chico seguía lucido y cuerdo. Tras unos segundos pensando y observando su estado, dio un fuerte puntapié a la mano que nuevamente se le acercaba para despertarlo. Tuvo la suerte de que el pie golpeara contra dos dedos de aquélla mano, empujándolos con fuerza hacia atrás. Pudo escuchar claramente el sonido de los huesos al desencajarse, seguido por los graves chillidos de un hombre. Entonces se dio cuenta. Estaba en el interior de un carruaje, cubierto por un manto verdoso. Bajo su cuerpo sucio y salpicado por varios rastros de sangre habían unas mantas oscuras. El carruaje iba dando tumbos de forma irregular. La mano desapareció rápidamente por una obertura del manto que dividía a Thenatos del resto del mundo. Entonces pudo escuchar unas voces extrañas que hablaban en otro idioma. Thenatos, gracias a su educación en las lenguas del continente, pudo entender la lengua arcana, que se parecía mucho al atlano en cuanto a los sonidos, pero totalmente distinta en la formación y frases. [/justify]
[justify] [/justify]
[justify]- ¿Maldito niñato de mie...![/justify]
[justify]- ¡Calla Dorotio! –Thenatos reconoció rápidamente aquella voz grave y despectiva. Era la de Halledio, el asesino de sus padres y de muchos otros atlanos a los que conocía. Solo con escuchar su voz sintió una extraña mezcla de odio y tristeza por sus padres. –Sabes que el chico tiene que estar en buenas condiciones. Solo te pedí que le despertaras y mira como has acabado. Tráelo aquí.[/justify]
[justify]- Si señor, pero...[/justify]
[justify]- Calla y tráemelo. [/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Thenatos se acurrucó en la parte trasera del carruaje, evitando que la misma mano, ahora con dos dedos hinchados y deformes, le tocase. La mano seguía palpando en busca del chico, pero este se alejaba cada vez más hasta tocar el otro extremo del carro. Vio que la tela de la parte trasera estaba suelta y sin pensarlo dos veces, saltó al exterior. [/justify]
[justify]Pero no encontró exactamente la ruta de escape que esperaba, pues el carro estaba custodiado por un largo séquito de caballos, soldados y carruajes que se podían contar por cientos. Se encontró indefenso ante la mirada de decenas de arcanos que lo observaban con atención y hasta alguno de ellos se burlaba de la escena. El emperador de su enemigo, Atlantis, caminaba hacia atrás, chocándose con el carruaje y evitando ser aplastado por alguno de los caballos que se pisaba los talones cuan cerbatillo acorralado por una manada de lobos. A su derecha vio un hueco y comenzó a correr, alejándose del camino y acercándose cada vez más al frondoso y húmedo bosque, pero sin siquiera advertirlo, un brazo ancho como el tronco de un árbol le rodeó el pecho, apretando con fuerza y elevándole del suelo. Notó un aliento cálido en su nuca y a pesar de sus esfuerzos, no pudo separarse de su captor, quien lo condujo de nuevo hasta la comitiva de soldados, que seguía su avance por tierras atlanas. Cuando llegaron al mismo carruaje en que el joven había despertado, el soldado lo dejó entre los dos conductores. Uno de ellos, a quien reconoció como Halledio, el asesinode sus padres, sujetaba con fuerza las riendas. A su lado había un hombre robusto y desproporcionado, con una cabeza grande y una frente calva. Sus espaldas eran anchas como las de un oso, y sus manos eran también grandes y deformes, una de ellas hinchada y morada debido al ataque de Thenatos. El chico se sintió indefenso y humillado, con todos sus enemigos mirándolo con desprecio.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]- Hola niño. –dijo Halledio con voz grave, sin apartar la mirada del camino.- Espero que estés cómodo con nosotros, porque no te vas a separar de mi yugo hasta que te conduzca a nuestro destino. Por eso te propongo dos cosas: o bien me obedeces y dejas de comportarte como un chucho rabioso y no sufres ningún daño, o en otro caso, sigues con tu penosa e inútil actitud, caso en el que deberé actuar. Mi misión es llevarte hasta Basliad con vida, pero no tengo ningún inconveniente en cortarte un dedo si me obligas, y me atrevo a añadir que me produciría una tremenda alegría ver como sufres y gritas de dolor mientras te conduzco a tu muerte en la cuna de la civilización, en la ciudad donde el arte y el progreso se funden con el poder y la grandeza, pues tu destino final es Dalarnas, la mayor ciudad que haya concebido el hombre. Así que tu eliges.[/justify]
[justify]- Creo que tiene razón –dijo Thenatos, empleando una voz apagada y temerosa, cabizbajo y custodiado por dos hombres que le superaban inmensamente en fuerza y resistencia.- Creo que seria usted capaz de hacerme daño, y que eso le produciría una gran satisfacción. Posiblemente eso es porque quizás sus padres o algún otro familiar murió a causa de esta guerra que se alarga demasiado. Tiene sed de venganza y cree que verme sufrir a mi, un joven indefenso que poco conoce de la guerra y la muerte, le hará sentir mejor. Ha acertado con todo, menos en que Dalarnas es la ciudad del progreso y el esplendor humanos, porque si mal no recuerdo, Atlantis es la cuna de la civilización, una ciudad que no gobierna a gente como usted, a simples mercenarios sin ningún respeto por la vida, compasión o simple respeto a aquellos que le superan en rango y poderes. Así que... creo que no seré suprisionero pacifico y obediente.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Dicho esto y con un leve temblor de su mano, intentó coger el puñal que colgaba del cinturón de Halledio, pero este fue mucho más rápido. Agarró la mano del chico, haciendo que el arma cayese al suelo. Soltó las riendas del carruaje y acercó su rostro al de Thenatos. Halledio mostraba unas facciones encolerizadas, con los ojos rojos de ira y una vena que palpitaba descontrolada en su frente. Sus labios apretados mostraban un color pálido al tiempo que se nariz se movía frenéticamente al ritmo de se respiración acelerada. Con su mano libre, pues la otra seguía agarrando al emperador por la muñeca, rodeó el cuello del chico y comenzó a apretar. Thenatos tosió con intensidad pero pronto se quedó sin respiración. Pataleaba sin control para librarse de su hostigador, pero todo esfuerzo era inútil. Solo tenía una opción, y era que Halledio entrara en razón y no incumpliera su misión. Cuando Halledio habló, lo hizo con la voz distorsionada por aquel repentino ataque de ira propio de un monstruo:[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]- ¡Tú no entiendes nada de la vida ni de la guerra, maldito impertinente! ¡No te atrevas a hablarme a mi de hombres sin compasión, de bárbaros enloquecidos, pues no sabes ni por asomo de las atrocidades que tu idealizada población es capaz! ¡Solo obedece y calla si no quieres que te mate! ¡Tendrás lo que mereces y pagarás por la sangre derramada de los arcanos, una sangre que corre por mis venas y que tu y los de tu calaña despreciáis por naturaleza! [/justify]
[justify] [/justify]
[justify]Cuando a penas había signo de vida en Thenatos, Halledio apartó ambas manos del chico, que quedó tendido en el sillín del carruaje. El otro hombre, que había enmudecido ante la violeta escena, miró con temor a Halledio, quien seguía con el rostro desencajado por la ira.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]- Déjalo atrás. –dijo con voz ronca mientras volvía a coger las riendas de los caballos.[/justify]
[justify] [/justify]
[justify]El soldado arcano agarró a Thenatos, que esta vez no opuso la menor resistencia, y lo estiró en la parte trasera del carruaje. El chico recobró la respiración, pero el cuello le ardía, como si se lo hubieran arrancado y vuelto a pegar. Entre un pensamiento de miedo y desesperación, cayó de nuevo en un profundo sueño, durante el que le invadieron más pesadillas cuyo protagonista era Halledio, cubierto por la sangre de sus progenitores y mostrando aquella expresión colérica y monstruosa.[/justify]
Avatar de Usuario
Night_Fox
Manipulador
Manipulador
 
Mensajes: 5745
Registrado: 20 Jun 2006, 09:59
Ubicación: Barcelona, España
Género: Hombre

Anterior

Volver a Ciudades y regiones

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados

Comunidad Capital Sim (2003-2008) webmaster arroba capitalsim.net