Uoh! Me encanta tu avatar Leemonade!
Me alegra que os gustase la foto-poster de graduación *¬*
En cuanto a elección de heredero, debo decir que en esta ocasión adelanté los acontecimientos por si no podía jugar, intentar mantener esto actualizado regularmente. Así que la próxima generación será.
Bueno, al tema.
Los cabeza de familia Lee se marchaban de vacaciones románticas, dejando a los niños creciditos solos... con las de sobra conocidas consecuencias.
¡Fiesta de adolescentes en casa!


Pero la cosa no acabó de cuajar, porque la fiesta duró poquísimo. Clark regruñía en su destino de vacaciones, preocupado por su jardín, así que volvieron a casa antes de tiempo. Claro, hubo que parar la fiesta en la mejor parte...
Al volver y encontrar que Ari había mantenido a sus plantitas felices y que incluso ya eran cosechables apareció una sonrisa deslumbrante en su arrugado rostro. ¡Mirad!

El hermano mayor de la familia está a punto de graduarse. Como estaba apuntado a música como actividad extraescolar, le han dado un disco de oro la mar de majo.

Ari, quien creo hice mención sobre sus actividades en la mesa de ciencias, se ha cansado de tanta explosión. La pobre muchacha no ha nacido para esto, qué se le va a hacer.

Y breve llamada de atención sobre la falta de alumnos en el colegio. Los 3 fueron los únicos en la excursión al Bistro. Es un poco triste...

Como véis parece que Eddy no está muy contento con esto, y a la que empezaba a caer el sol se dirigió a la escuela a gastar una de esas bromas pesadas que cuestan millones en reparaciones.
Lo malo es que su pelo es demasiado chillón y el conserje le vió enseguida, claro...

Clark no desaprovecha la situación para descargar una buena bronca. Le encanta remurgar, no se puede negar.

Y como en todo capítulo no puede faltar un cumpleaños, aquí viene el de la fundadora a salvar el día.
¡Pasa a yayuna! ¡Oh, no! ¡Qué rápido pasa el tiempo..!
Como ya no tienen la misma edad (Aunque por poco tiempo) estas fiestas son las únicas ocasiones que los novios de dudosa moral tienen para verse.

Lucy no está apenada por perder los últimos vestigios de juventud que poblaban su apariencia. Ha visto lo bien que se lo pasa Clark quejándose por todo bastón en mano y ella también quiere probarlo.


pft ¡Qué mal gusto tiene este juego! ¡Si parece hasta una persona madura! Venga, vamos a hacerle justicia a Lucy.
Es dificil encontrar ropa goth-punk para su edad, pero se hace lo que se puede.

Aunque la fiesta terminó como ocurre siempre, un invitado en particular se negaba a largarse.
Está chamuscado porque anduvo toqueteando la mesa de química.

Nos sorprende un giro argumental que nos encamina hacia la tragedia.
¿Qué pasa?

¡Oh no, Clark! ¡No te vayas! ¡Aún no has cumplido ni un 15% de tu sueño de toda la vida y perderé un punto de Legacy!


Claro, la familia está destrozada, aunque seguro que en los periódicos dicen lo contrario ¡Maldita prensa sensacionalista!

Parece que Lex es el que peor lo lleva, y le da por tocar la guitarra frente la lápida de su padre muchas horas.







Vaya. Los sentimientos que acompañan a la tragedia pueden ser muy confusos...
Ninguno de los dos sabe muy bien qué fue aquello.
Ari ha heredado la tarea de mantener el jardín.

Lex por su parte tiene mucho éxito con la guitarra. Claro, el desgarrador dolor de la muerte es una fuente de inspiración como pocas y emanan melodías que arrancan el alma de los espectadores.

Y el pobre y olvidado Eddy, a él la muerte de su padre le ha afectado de forma negativa y no hace más que meterse en líos. Está castigado, pero aún así queda con Antonella.




En fin, la tragedia se va disipando, el tiempo pasa y llega el cumpleaños de Lex.



El chico se ha convertido en un adulto de toma pan y moja ¿No creéis?
Y tiene cierto aire a alguien... hmmm...

Bueno, que por lo visto algún invitado vió a Eddy fuera de casa cuando estaba castigado y se lo ha dicho a Lucy. Claro, se ha puesto hecha una furia. ¡Nadie cuestiona su autoridad! ¡NADIE!

¡Joé! Eddy no puede salir y ahora no puede chatear con Antonella. Pues claro, al chico no le ha sentado nada bien.
(Está claro que hay algo entre ellos.)

